Esto le respondió Macho Coca a un juez de Nueva York

 

Gilbert Bell Fernández, "Macho Coca", se declaró no culpable de los cargos por narcotráfico internacional en la primera audiencia en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York (SDNY). La audiencia del miércoles fue dirigida por el juez de distrito Dale E. Ho y se desarrolló de manera muy breve. El intercambio fue el siguiente:

Juez de distrito Dale E. Ho: "¿Cómo se declara?"

Bell Fernández: "No culpable".

Juez de distrito Dale E. Ho: "Fiscal federal asistente, ¿cuál es la evidencia?"

Fiscal Robles: "Informes de la DEA y llamadas grabadas en español. Completaremos el proceso de descubrimiento de pruebas en 30 días".

El intercambio continuó para definir, junto con el defensor público, que la segunda audiencia se realizará el 4 de diciembre. Además, se estableció que, antes del 25 de setiembre, deberá entregarse al abogado de "Macho Coca" la información necesaria para preparar su defensa, debido a que parte de la documentación había sido declarada privada.

En la audiencia estuvo presente un traductor. La justicia de Estados Unidos y la Administración para el Control de Drogas (DEA) señalan a Bell Fernández como el presunto líder de una organización criminal que operaba en el Caribe costarricense.

Se le acusa de coordinar el acopio y envío de grandes cargamentos de cocaína hacia Estados Unidos entre marzo de 2022 y agosto de 2023, así como de negociar un cargamento específico de 700 kilos de cocaína con destino a Nueva York.

Este medio reveló meses atrás parte de los informes de inteligencia de la DEA y llamadas telefónicas grabadas en español que supuestamente lo vinculan con esas transacciones. "Macho Coca" fue extraditado de Costa Rica a EE. UU. el pasado 13 de agosto de 2026.

Según la investigación, utilizaba la provincia de Limón y su infraestructura marítima —muelles privados, embarcaciones pesqueras y lanchas rápidas— como base de operaciones. Funcionaba como una plataforma de recepción, acopio y reenvío de cargamentos de cocaína provenientes de Sudamérica, principalmente de Colombia, con destino final en Estados Unidos y Europa.

Además, empleaba empresas pesqueras legítimas y redes de pescadores locales para camuflar los cargamentos de droga en el mar y evadir los controles de los guardacostas.

La DEA lo vincula directamente con la negociación y el movimiento de toneladas de droga y destaca un caso específico de 700 kilos de cocaína dirigidos exclusivamente a la ciudad de Nueva York entre 2022 y 2023.