Juicio por asesinato de primos en bar se retomó con dos acusados ausentes

Los sospechosos de asesinar a los primos Carlos y Jorge Barboza dentro de un bar en Heredia fueron vacunados contra la varicela, debido al contagio de dos de los imputados. Estos últimos tuvieron que ausentarse del juicio por esa razón, aunque el debate continúa.

Durante la mañana, los acusados fueron inoculados para evitar que la infección se propagara al resto de los imputados y así prevenir nuevas suspensiones del juicio. De los 11 involucrados, solo siete permanecen en la sala de debate. Otros dos se acogieron a procesos abreviados y aceptaron los cargos por supuestamente ayudar a ocultar el crimen.

A estos se suman los dos ausentes por varicela. Además, otros dos sospechosos no cumplen prisión preventiva, sino que tienen otras medidas cautelares y se trasladan por sus propios medios.

José Pablo Díaz Álvarez y Heiner Alberto Herrera Sandí permanecen bajo órdenes sanitarias en el Centro de Atención Institucional (CAI) Gerardo Rodríguez. Sus defensores dieron el aval para que la recepción de testigos continúe pese a la ausencia de ambos.

Los jueces han intentado evitar nuevos atrasos en el proceso e incluso propusieron que los dos acusados con varicela participaran de manera virtual. Sin embargo, el Ministerio de Justicia indicó que ya no cuenta con el equipo técnico necesario, tras el cese del convenio con el Poder Judicial ordenado por el jerarca, Gabriel Aguilar.

Los primos Barboza desaparecieron tras asistir al bar Dude's, ubicado en el centro de Heredia. Días después, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) encontró sus cuerpos ocultos en una fosa cavada en el sótano del establecimiento.

De acuerdo con la acusación del Ministerio Público, el principal sospechoso y dueño del bar, de apellidos Segura Gómez, convocó a un grupo de personas para agredir a las víctimas.

Díaz Álvarez presuntamente llegó al establecimiento antes del altercado, junto con otros sospechosos. Por su parte, la Fiscalía sostiene que Herrera Sandí llegó más tarde y habría consentido la agresión mortal, luego de que otro de los acusados le sugiriera que debían matarlos.