Testigo en homicidio de primos en bar: “Había un olor muy fuerte y una vibra muy pesada”

Un técnico informático contactado por Jean Franco Segura Gómez, dueño del bar Dude's en Heredia, donde fueron asesinados los primos Jorge y Carlos Barboza a inicios de 2025, relató que acudió al local para cambiar el almacenamiento de las cámaras de seguridad y percibió una "vibra muy pesada" con un olor sumamente fuerte, sin saber lo que sucedió en el local.

El testigo, de apellido Gómez, explicó que el principal sospechoso lo contactó porque, unos tres o cuatro meses antes del crimen, cuando adquirió el bar, lo había contratado para cambiar unas cámaras y configurar los accesos al grabador, lo que le permitía monitorear la videovigilancia desde el celular.

Jean Franco lo llamó para cambiar el disco duro que almacenaba las grabaciones, con el argumento de que quería ampliar la capacidad de almacenamiento y guardar más videos durante un periodo mayor. Esto ocurrió apenas unas horas después de que acabaran con la vida de los primos.

Su estancia en el local fue breve y notó que Segura estaba apurado. Durante esos pocos minutos, percibió un olor que calificó como muy desagradable y difícil de describir, similar al que se produce cuando se acumula basura durante varios días sin retirarla.

También, observó que unas personas cargaban bolsas en un vehículo, lo que le dio la impresión de que estaban sacando basura del establecimiento. Al acercarse al bar para escanear el código y enlazar la aplicación con el nuevo grabador, el testigo observó un vehículo Hyundai Tucson estacionado afuera.

Quienes estaban en el lugar justificaron el mal olor al afirmar que limpiaban un piso. Sin embargo, Gómez describió que se trataba de un olor extraño, similar al de grandes cantidades de basura acumulada durante mucho tiempo.

El testigo se limitó a configurar el equipo. Luego indicó que había finalizado su trabajo y se retiró hacia su casa sin revisar el contenido de las grabaciones. Luego, Jean Franco le insistió en que lo acompañara, junto con su novia, Gaudy Potosme, a otro bar al que se dirigían a tomar.

Gómez aclaró que nunca revisó el contenido del disco duro viejo, pues, por política personal y para respetar la privacidad de sus clientes, no revisa ese tipo de material. Únicamente, tomó el disco antiguo, lo formateó —procedimiento que borra toda la información previa— y lo entregó.

Además, explicó que los discos duros de un terabyte que utilizan tienen capacidad para almacenar entre una y dos semanas de grabaciones, con unas cuatro cámaras conectadas.

El testigo declaró que entregó el disco duro viejo directamente en las manos de Jean Franco. Esto ocurrió afuera de un bar ubicado en la zona de Corazón de Jesús, adonde el técnico y Palacios se habían trasladado después de finalizar la instalación.

Al entregárselo, el técnico le deseó que le fuera muy bien y luego ingresó al establecimiento. A partir de ese momento, no supo qué hizo Jean Franco con el disco duro viejo ni dónde lo guardó. También aclaró que en ningún momento revisó el contenido de las grabaciones antes de entregarlo.

El grabador estaba ubicado en una zona alta, detrás de la barra y cerca del módem de internet. En total, el sistema operaba con unas cinco cámaras, incluidas dos nuevas que instaló en las afueras del local porque las anteriores no funcionaban. Gómez fue contactado precisamente porque ya había brindado el servicio de instalación.

José Abraham Palacios García, otro de los sospechosos, lo acompañó y le abrió el establecimiento para que realizara el trabajo durante la madrugada del 11 de febrero de 2025.

La fiscalía presume que el sistema de almacenamiento fue manipulado para borrar las grabaciones que pudieron registrar el doble homicidio de los primos.

Los primos ingresaron al bar Dude's el 6 de febrero de 2025. Antes de ser atacados, Jorge Barboza alcanzó a enviar un mensaje de audio a una amiga en el que advertía que en el lugar había "gente rara" y que, presuntamente, intentaban someterlos a un "paseo millonario" (secuestro y robo).

Tras un altercado en el establecimiento, el dueño del bar, identificado como Jean Franco Segura y conocido como "La Letra", junto con empleados, agredieron físicamente a los primos con golpes y armas blancas.

Los cuerpos de los primos fueron encontrados el 12 de febrero de 2025, enterrados en una fosa en el sótano del mismo establecimiento.