Bartender limpió Dude’s tras doble homicidio creyendo que hubo pelea con extintores
Un bartender del bar Dude's declaró este martes que, la mañana siguiente al doble homicidio de los primos Carlos Alberto y Jorge Humberto Barboza, lo llamaron a limpiar el local con el argumento de que había ocurrido una pelea con extintores.
El joven, quien también trabajaba ocasionalmente como DJ, aseguró en el juicio que salió del establecimiento poco después de la medianoche y que no presenció el ataque. Según la acusación, el crimen ocurrió entre la 1:25 a.m. y las 2:57 a.m. del viernes.
El testigo dijo que ayudó a limpiar creyendo esa versión, aunque hizo muy poco porque consideraba que no era su función.
La noche en el bar
Según su relato, la noche del jueves 6 de febrero de 2025 transcurría con normalidad en el bar, que operaba casi a oscuras, iluminado solo por luces de fiesta y cabezas móviles.
A las 10:30 p.m. llegó un hombre identificado como Marcos, quien tenía un conflicto pasional con José Guzmán, otro trabajador del local. Ambos se enfrentaron a golpes en el centro del salón, y el guarda de seguridad José Abraham Palacios tuvo que apartar las mesas.
Tras el pleito, el administrador, Jean Franco Segura Gómez, ordenó sacar a Marcos por la única puerta de acceso y cerró de inmediato la cortina metálica. Segura es el principal acusado por el doble homicidio.
Poco después llegaron los primos Barboza. El testigo los describió como clientes pacíficos, que se dedicaron a tomar "shots" sin buscar problemas. Recordó que el guarda ni siquiera los requisó al ingresar.
Según la acusación, a las 11:05 p.m. Segura ya había ideado un plan y aprovechó el cierre de la cortina para dejar encerradas a las víctimas. Luego convocó a otros hombres.
El bartender declaró que vio llegar entre cuatro y cinco motocicletas con hombres que conocía, como Pablo, Nelson y Cali, a quien describió como alto, moreno, con cabello afro y un mechón amarillo.
Las motocicletas fueron ingresadas al bar, algo inusual, y acomodadas en un espacio reducido entre la puerta y una pared falsa de color negro que bloqueaba la vista desde afuera.
La limpieza
A las 6:40 a.m. del viernes, el testigo llegó al bar tras recibir una llamada del administrador, quien le pidió ayudar a limpiar. Encontró el piso cubierto por una especie de talco blanco, mesas volcadas y un olor extraño.
Ahí le dijeron que había ocurrido una pelea con extintores. Con esa explicación, se limitó a aspirar los sillones mientras Palacios, Segura, la novia de este, Gaudy, y un nuevo empleado llamado Ramsés limpiaban de prisa.
También notó que Panda, un guarda corpulento con tatuajes de gatos en el cuello, caminaba cojeando.
Otro empleado declaró que ese mismo día vio cuchillos ensangrentados, sangre mezclada con el polvo blanco y bolsas con carne podrida junto a unos congeladores, donde inicialmente escondieron a las víctimas.
Esa mañana, uno de los implicados le prestó su motocicleta Honda para que hiciera una prueba de manejo en el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT). Se la devolvió horas después.
El bar abrió con normalidad el viernes y el sábado, e incluso recibió a un DJ invitado llamado Caracas. Según el testigo, el olor a extintor nunca desapareció del salón.
El allanamiento
El bartender supo lo ocurrido la tarde del martes 11 de febrero de 2025, cuando vio en televisión que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) allanaba su lugar de trabajo y desenterraba cadáveres.
Entonces se presentó de forma voluntaria ante las autoridades, acompañado de su abogada. Entregó su celular, reveló la existencia de un chat de empleados llamado "Los defectuosos" e identificó en fotografías a todo el personal.
Lo que dice la acusación
De acuerdo con la acusación, Carlos Barboza se había quedado dormido sobre la barra, de aproximadamente metro y medio de altura, cuando uno de los involucrados lo atacó por la espalda con un arma blanca en el cuello.
Al mismo tiempo, Segura y el resto del grupo atacaron a golpes y puñaladas a Jorge. Palacios le entregó un extintor a Segura para golpear a la víctima. Después, vaciaron el polvo químico sobre los cuerpos y el piso para borrar evidencias.
