¿Qué sigue ahora en el caso contra Fabricio Alvarado por abuso sexual?
El pasado viernes, la comisión especial que investigó al diputado Fabricio Alvarado por abuso sexual contra la exdiputada Marulín Azofeifa presentó tres informes, dos de ellos con una sanción contra el diputado, que ahora deben ser discutidos y votados en el plenario.
El presidente del Congreso Rodrigo Arias definirá una fecha para que se realice la sesión especial, que puede ser privada de forma excepcional si 38 diputados lo aprueban y hay una justificación formal.
Azofeifa denunció a Alvarado, tanto en el Congreso como en la vía penal, por comportamientos inapropiados. Desde besarla a la fuerza hasta acosarla cuando estaban en la oficina. Ella fue diputada en la pasada legislatura y en el actual periodo trabaja como asesora del diputado Yonder Salas.
A partir de este lunes, el proceso tiene el tiempo limitado, pues el Congreso debe tomar una decisión antes del 28 de abril. El jueves anterior, un grupo de diputadas presentó una moción de orden con la propuesta de discutir la sanción a Alvarado el próximo lunes 27 de abril por la mañana.
El plenario puede tomar dos decisiones, imponer una sanción pública contra Alvarado o archivar el caso. La sanción es una amonestación ética, protegiendo la identidad de la denunciante.
El día en que se discute, el informe se coloca como prioridad y debe votarse en esa misma sesión, sin dejarlo para después. Si se agota el tiempo de debate, se cierra la discusión y se procede a la votación de inmediato.
Una vez tomada la decisión, esta se notifica a las partes y existe la posibilidad de presentar un recurso de revisión, que también se discute en el Plenario.
CR Hoy intentó localizar a Alvarado, sin embargo, al igual que en los últimos meses, el legislador se niega a dar declaraciones acerca de los cuestionamientos en su contra.
El origen de la denuncia
El 27 de octubre del año pasado, Azofeifa comunicó al jefe de asesores de la bancada de Nueva República César Zúñiga su preocupación por los comportamientos de Alvarado. En esa comunicación, la excongresista solicitó acogerse a la modalidad de teletrabajo hasta el 30 de abril, para no tener que estar cerca de Fabricio, pues no se sentía segura.
"La presencia del señor Fabricio Alvarado me genera una constante sensación de incomodidad, temor e impotencia, especialmente cuando estoy sola en el lugar", señaló en el mensaje, en el que además aseguró haber advertido previamente sobre el comportamiento del diputado.
Meses después, el 27 de enero, Azofeifa hizo pública su denuncia mediante un comunicado y un video difundido por redes sociales.
La exdiputada explicó que decidió hablar públicamente tras señalamientos previos realizados por la entonces candidata y hoy presidenta electa, Laura Fernández, quien también acusó a Alvarado de acoso durante su etapa como asesora legislativa.
Azofeifa agregó que mantuvo silencio durante años por temor a las consecuencias personales y políticas.
También cuestionó el discurso público del legislador, al señalar una contradicción entre su imagen política y sus actos. "Me indigna ver a Fabricio hablar de Dios, de moral y de valores frente a cámaras, cuando quienes hemos vivido acoso de su parte sabemos que la realidad es muy distinta", expresó.
Posteriormente, el 10 de marzo, la exdiputada formalizó una denuncia penal ante la Fiscalía General, al tratarse de una acusación contra un integrante de los supremos poderes, lo que obliga a que el caso sea tramitado por el fiscal general.
Además de la denuncia de Azofeifa, Alvarado también es investigado penalmente por 10 delitos sexuales contra una joven de apellido Castillo, quien declaró que los hechos ocurrieron cuando ella era menor de edad.
Ante estas acusaciones, legisladores de varias fracciones solicitaron públicamente que Alvarado renuncie a su inmunidad parlamentaria para enfrentar la investigación penal sin protección especial, con el argumento de que ello permitiría que el proceso avance ante los tribunales.


