¿Qué es papalomoyo y cuántos casos hay en el país?

La leishmaniasis, conocida popularmente como "papalomoyo", suma 369 casos en Costa Rica al 17 de junio de 2026, según datos de la Dirección de Vigilancia de la Salud.
Del total de contagios reportados, 204 corresponden a hombres y 165 a mujeres.
Esta enfermedad es una zoonosis de transmisión vectorial, es decir, una infección que se transmite de forma natural entre animales vertebrados y seres humanos.
El papalomoyo es causado por un parásito del género Leishmania. La transmisión ocurre mediante la picadura de mosquitos hembra infectados del género Lutzomyia, que se alimentan de sangre.
Las autoridades de salud recuerdan que existen varias medidas para reducir el riesgo de infección.
Entre las recomendaciones se encuentra mantener limpios los alrededores de las viviendas, incluidos solares, patios y terrenos. También se aconseja eliminar de forma adecuada los residuos orgánicos.
Además, se recomienda colocar mallas finas en puertas y ventanas para evitar el ingreso de los insectos transmisores.
Otras medidas incluyen el uso de repelente, vestir ropa que cubra la mayor parte del cuerpo, especialmente en zonas boscosas, y practicar la tenencia responsable de mascotas con controles veterinarios periódicos.
Las autoridades insisten en que estas acciones ayudan a disminuir la exposición a los mosquitos que transmiten la enfermedad y, por lo tanto, el riesgo de contagio.
Síntomas
Los síntomas de la leishmaniasis varían según el tipo de enfermedad. La forma cutánea, que es la más frecuente, suele comenzar con una protuberancia en la piel en el sitio de la picadura del insecto transmisor y puede evolucionar hasta convertirse en una úlcera de bordes duros que tarda en cicatrizar. En algunos casos también pueden aparecer lesiones o llagas en la nariz, la boca o la garganta.
Por su parte, la leishmaniasis visceral, considerada la forma más grave de la enfermedad, puede provocar fiebre, escalofríos, sudoración, inflamación de los ganglios linfáticos, aumento del tamaño del bazo, hinchazón abdominal, pérdida de peso, fatiga, debilidad y cambios en la coloración de la piel.