Orlando Aguirre no buscará reelegirse como presidente de la Corte Suprema de Justicia
El magistrado Orlando Aguirre no buscará un segundo periodo al frente de la Corte Suprema de Justicia y se abstuvo de presentar su candidatura para mantenerse durante cuatro años más como presidente del Poder Judicial.
"Una vez concluido su periodo como presidente de la Corte Suprema de Justicia, no optará por la reelección y continuará su labor como magistrado de la Sala Segunda", detalló el Poder Judicial, en un comunicado oficial.
Aguirre asumió la presidencia el 26 de septiembre de 2022 y, por eso, a un mes de que concluya su nombramiento, debía anunciar si buscaría continuar o no en el cargo, ya que de ello depende el procedimiento de votación en el seno de la Corte Plena. El pleno de 22 magistrados tiene a su cargo escoger al máximo jerarca judicial, según lo dicta la Constitución Política.
Tiene 83 años y trabaja en el Poder Judicial desde 1976. Inició en puestos básicos como conserje en el Juzgado Civil de Puntarenas y luego se desempeñó como citador judicial y conductor de reos, hasta convertirse en juez contravencional y civil. Posteriormente, fue nombrado magistrado de la Sala Segunda en 1989, órgano que presidió desde 1991 hasta su elección como jerarca de la Corte.
Durante su mandato como presidente de la Corte ha protagonizado importantes momentos de la vida pública e institucional. Su gestión ha estado fuertemente marcada por la defensa del principio de independencia de poderes y por tensiones directas con el Poder Ejecutivo, tanto durante la administración de Rodrigo Chaves como en la de Laura Fernández.
El inicio de su presidencia se dio en medio de un escenario de alta polarización interna en el Poder Judicial. En septiembre de 2022, la Corte Plena tardó un mes y requirió un récord histórico de 18 rondas consecutivas de votación antes de que Aguirre lograra los 12 votos necesarios para asumir el cargo, en sustitución del expresidente Fernando Cruz, magistrado de la Sala Constitucional.
Durante los cuatro años que ha estado en el cargo, tuvo que responder a la crisis de violencia que afronta Costa Rica, que experimentó las cifras de homicidios más altas de su historia y alcanzó un máximo de 905 asesinatos en 2023.
Esto llevó a Aguirre a asumir un papel de mayor incidencia política ante la Asamblea Legislativa, donde presionó de forma constante por la aprobación de presupuestos extraordinarios y leyes urgentes para fortalecer al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y al Ministerio Público frente al crimen organizado.
