Dormir entre bacterias: el riesgo de no lavar la ropa de cama con frecuencia

Ropa de cama. Pexels.
Lavar la ropa de cama con regularidad es fundamental para reducir la acumulación de gérmenes, bacterias, hongos y ácaros. Además, contribuye a mantener un ambiente más higiénico y favorece un mejor descanso, especialmente si se considera que una persona pasa, en promedio, un tercio de su vida en la cama.
Según una encuesta realizada por YouGov en 2022, únicamente el 28% de los británicos lava la ropa de cama una vez por semana. Por su parte, una encuesta de Koichi reveló que el 44% de los estadounidenses lava sus sábanas una o dos veces al mes, mientras que un 5% afirmó hacerlo solo una o dos veces al año.
Aunque una cama bien tendida pueda parecer limpia, si la ropa de cama no se lava con frecuencia puede convertirse en un foco de microorganismos que afecten la salud. Cada noche, mientras dormimos, el cuerpo desprende células muertas de la piel, secreta grasa a través de las glándulas sebáceas y libera sudor. En promedio, una persona puede transpirar alrededor de un cuarto de litro de líquido durante una noche.
La piel alberga millones de bacterias y hongos que pueden transferirse a las sábanas, fundas y cobijas mientras se duerme. Entre ellas se encuentran bacterias del género Staphylococcus, presentes de forma natural en la piel, que pueden contribuir a la aparición de malos olores cuando se acumulan en los tejidos.
Además, las células muertas que se desprenden durante el sueño sirven de alimento para los ácaros del polvo. Aunque estos organismos no representan un peligro por sí mismos, sus heces son uno de los principales desencadenantes de alergias y pueden agravar problemas como la dermatitis, la rinitis alérgica y el asma.
¿Cada cuánto se debe lavar la ropa de cama?
- Sábanas y fundas de almohada: Se recomienda lavarlas una vez por semana. Si la persona ha estado enferma, duerme con mascotas o suda en exceso durante la noche, lo ideal es lavarlas cada tres o cuatro días. Siempre que el tejido lo permita, se aconseja utilizar programas de lavado a 60 °C o más.
- Colchón: Es recomendable aspirarlo una vez por semana para eliminar polvo, ácaros y otros residuos acumulados.
- Almohadas (relleno): La frecuencia dependerá de las instrucciones del fabricante, aunque, en términos generales, se recomienda lavarlas cada seis meses.
La ropa de cama debe lavarse con la frecuencia suficiente para evitar la acumulación de suciedad, bacterias, hongos y ácaros, pero sin excederse al punto de acortar la vida útil de los tejidos. Siempre que las indicaciones del fabricante lo permitan, se recomienda utilizar agua tibia o caliente para favorecer la eliminación de microorganismos sin dañar las fibras.