Casa en la montaña de reciente construcción y sin menaje, así era la guarida de Diablo

Alejandro Arias Monge, alias Diablo, permanecía oculto en una vivienda de construcción reciente, en concreto, ubicada en una zona montañosa de San Bernardino de Horquetas, en Sarapiquí. Aunque la casa carecía de acabados de lujo, ofrecía amplios espacios y las condiciones necesarias para que el narcotraficante más buscado del país permaneciera escondido junto a su círculo de seguridad.
La propiedad se encontraba rodeada de abundante vegetación, lo que dificultaba su ubicación desde el exterior. Además, contaba con potreros destinados a la ganadería y actividades agrícolas, características que favorecían el ocultamiento y el control de los accesos.
Fue en ese inmueble donde el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) localizó al prófugo tras un intenso enfrentamiento entre operadores del Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT) y los hombres que custodiaban a Diablo.
El intercambio de disparos se prolongó durante cerca de una hora antes de que los agentes lograran ingresar a la vivienda.
La habitación de Diablo
Una vez asegurada la propiedad, los investigadores inspeccionaron cada uno de los aposentos. En la habitación principal encontraron el dormitorio utilizado por Arias Monge, equipado con una cama matrimonial y amplios ventanales con vista hacia la vegetación que rodea la finca.
En otro de los cuartos, los agentes localizaron un fusil de asalto oculto detrás de una cama. Debajo del mueble también hallaron una bolsa con ropa que, en apariencia, utilizaban los integrantes de la organización cuando permanecían varios días en la propiedad.
La inspección evidenció que la casa estaba acondicionada principalmente como un refugio para la organización criminal y no como una residencia convencional.

Casa nueva: un refugio para ocultarse
La sala principal prácticamente carecía de muebles y utensilios domésticos. En lugar del menaje habitual de una vivienda, únicamente había una cama que, según las primeras diligencias, era utilizada por miembros del anillo de seguridad de Arias Monge. En ese mismo espacio los agentes encontraron otro fusil de asalto.
Durante el operativo, el OIJ también decomisó cinco fusiles de guerra —entre ellos un FAL calibre 7,62 × 51 milímetros OTAN—, fusiles AK-47, tres pistolas, drones y un chaleco antibalas personalizado con la leyenda "El Señor", presuntamente utilizado por Diablo.

Jerarcas de OIJ y Fiscalía en la casa de Diablo
Cambiaba constantemente de escondite
Las investigaciones del OIJ apuntan a que esta finca era solo uno de los múltiples refugios utilizados por Arias Monge para evadir a las autoridades.
Según las vigilancias desarrolladas durante la búsqueda del narcotraficante, el convoy que lo escoltaba se desplazaba constantemente entre distintas propiedades, una estrategia que dificultó su localización durante años. Las autoridades también manejan información de que el grupo utilizaba inmuebles en Nicaragua como parte de su red de escondites y rutas de movilidad.
La captura de Diablo puso fin a una década de intensa búsqueda del considerado uno de los líderes criminales más violentos de la historia reciente de Costa Rica. El operativo dejó seis agentes del OIJ heridos y la muerte de Ronnie Ríos Oconitrillo, alias "Coco Guácimo", uno de los principales hombres de confianza del narcotraficante.
La captura de Diablo se concretó la mañana de este viernes. Durante la acción policial, los agentes lograron detener a Alejandro Arias Monge y a Jonathan Pérez Méndez, alias "Tan", otro de los delincuentes más buscados del país. Sin embargo, el operativo dejó un saldo de seis oficiales del OIJ heridos y la muerte de Ronnie Ríos Oconitrillo, alias "Coco Guácimo", señalado como uno de los principales hombres de confianza del líder criminal.