Así descubrieron cómo oficial que custodiaba a Diablo ingresó un celular a la cárcel
Un informe policial detalla cómo la Policía Penitenciaria descubrió y detuvo al agente Maiker Guzmán Charpantier cuando ingresaba un teléfono celular mientras se dirigía a las celdas de máxima seguridad para custodiar a Alejandro Arias Monge, alias "Diablo".
Se trata del informe JEF-1402-2026, elaborado tras la detención de Guzmán, un oficial de la Unidad Especial de Apoyo (UEA) que el Gobierno envió para reforzar la vigilancia de Diablo y de Jonathan Pérez Méndez, alias "Tan", considerados dos de los jefes criminales más peligrosos del país.
El documento detalla que todo comenzó con un aviso de otro policía. Un oficial de la Unidad de Intervención Policial (UIP) alertó al jefe de la Policía Penitenciaria de La Reforma, de apellido Salas, quien coordinó con un subintendente, de apellido Ureña, sobre la situación relacionada con Guzmán.
"(Guzmán) presta servicios de custodia de personas privadas de libertad ubicadas en el Centro Nacional de Atención Específica, conocido como Máxima Seguridad. Dicho servicio de custodia comprende, entre otras funciones, la vigilancia de las personas privadas de libertad Alejandro Arias Monge y Jonathan Pérez Méndez", detalla el oficio.
A raíz de la información recibida, aproximadamente a las 2:00 a. m. de este jueves se estableció comunicación con un inspector de apellido Aguilar, encargado del grupo policial responsable de la custodia de Diablo y Tan. Durante el intercambio, se alertó sobre la necesidad de revisar los artículos personales de Guzmán Charpantier, quien se encontraba en las instalaciones de máxima seguridad.
También, se alertó a un sargento de apellido Rivera, responsable de máxima seguridad. Una vez coordinado el procedimiento, se procedió a revisar las pertenencias del agente sospechoso en el parqueo de unidades móviles de la UEA, donde se encontraba el vehículo que tiene asignado y donde guardaba sus pertenencias.
"Importante indicar que dicho espacio se encuentra dentro de las instalaciones del centro penal, habiendo pasado los puestos de control", enfatiza el informe.
La revisión fue realizada por un agente penitenciario de apellido Arias, en presencia de Guzmán Charpantier. Como resultado, encontraron un teléfono celular Huawei, modelo ABR-LX9 de color negro; un reloj inteligente Huawei; tres cables USB tipo C; un cable tipo C a C; un adaptador de carga con una entrada USB y otra tipo C.
En la requisa localizaron un adaptador de carga para la toma de corriente de un vehículo con seis puertos; una batería portátil de 20.000 mAh; un chip de telefonía celular Kölbi y una base cargadora para reloj inteligente. Al momento de la requisa, el funcionario llevaba el reloj inteligente en el brazo izquierdo.
Los demás artículos fueron localizados en un bolso personal tipo canguro.
"Ante el hallazgo de los artículos descritos, se consultó al funcionario Maiker Guzmán Charpantier sobre las razones por las cuales mantenía dichos dispositivos y accesorios electrónicos entre sus pertenencias personales.
Al respecto, el funcionario manifestó que había olvidado que llevaba consigo esos artículos y que, por tal motivo, no los había reportado ni dejado bajo custodia en los casilleros ubicados en el puesto de control e ingreso del Centro de Atención Institucional Jorge Arturo Montero Castro", detalló.
Prohibición
En el informe consta que el inspector Aguilar, encargado del grupo policial de la UEA, indicó que los funcionarios que prestan servicios de custodia en la cárcel saben que, al ingresar a las instalaciones, deben dejar bajo resguardo los artículos electrónicos personales que porten.
Así lo establecen las reglas aplicables al ingreso y la permanencia en el establecimiento. El propio jefe directo de Guzmán aseguró que, al preguntarle al funcionario si portaba artículos electrónicos, este respondió que no llevaba ninguno.
"Resulta relevante señalar que el ingreso de dispositivos electrónicos y accesorios de comunicación a los centros penitenciarios se encuentra sujeto a las disposiciones de seguridad, control, autorización y registro que resulten aplicables, según la naturaleza del artículo y las condiciones de ingreso al establecimiento penitenciario.
De igual forma, se hace referencia a lo dispuesto en el artículo 257 quáter del Código Penal, relacionado con la introducción ilícita de dispositivos de comunicación en centros penitenciarios de modalidad cerrada", dice el documento.
El oficio también resalta que el hecho de que Guzmán sea integrante de un cuerpo policial externo a la Policía Penitenciaria no lo exime de cumplir los controles de seguridad durante su servicio dentro de la cárcel. Por el contrario, la administración penitenciaria regula el ingreso de artículos electrónicos y dispositivos de comunicación por parte de funcionarios externos.
A las 2:05 a. m., la fiscalía autorizó la captura del oficial de la UEA, así como el decomiso de todos los artículos descritos. El procedimiento se realizó en presencia de Guzmán y de testigos.
Enviado especial
La noche del 25 de julio, cuando el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) capturó a Diablo, el Gobierno anunció una serie de "medidas especiales" para garantizar la vigilancia y la contención de Arias y Pérez. Entre las medidas anunciadas por el ministro de Justicia Gabriel Aguilar y el de Seguridad Gerald Campos estaba un refuerzo policial.
Se dispuso que hubiera oficiales de la Unidad Especial de Intervención (UEI) y de la UEA fuera de sus celdas. Esta última es la unidad a la que pertenece el oficial sospechoso. Además, francotiradores de la UEI permanecerían en las torres de vigilancia cercanas a las celdas de "Diablo" y "Tan", mientras que la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) colaboraría en la vigilancia de los detenidos.
Guzmán Charpantier fue uno de los agentes asignados específicamente para custodiar a estos jefes criminales, según revela el informe. Mediante su oficina de prensa, el Ministerio de Justicia confirmó lo informado por CR Hoy.
El oficial es hijo de Eduardo "El Inca" Guzmán López, integrante de la UEI y asesor presidencial en temas de seguridad, quien, según denuncias recibidas por las autoridades judiciales, se habría ofrecido en el pasado a liderar un "equipo élite" para capturar a Diablo cuando aún permanecía en fuga.
El propio Inca habría llevado esa propuesta al entonces mandatario Rodrigo Chaves, pese a que el cuerpo policial al que pertenece no tendría competencia legal para realizar ese tipo de labores.
En una comparecencia legislativa, el exdirector del OIJ Randall Zúñiga confirmó que, durante los seguimientos a Diablo, los agentes se encontraron con integrantes de otros cuerpos policiales.
Según explicó, esa situación no es usual, pues generalmente existe coordinación entre las policías para evitar interferencias en las investigaciones o inconvenientes durante las vigilancias.



