17 policías denuncian a su jefe por informes falsos, amenazas y frases xenófobas
Un subdirector regional de la Fuerza Pública en la zona norte es investigado por elaborar informes falsos, acoso laboral, traslados arbitrarios y amenazas, tras una denuncia respaldada por al menos 17 oficiales.
Se trata de un jefe policial de apellidos Hidalgo Páez, subdirector de la Dirección Regional Undécima Chorotega Norte. El Ministerio de Seguridad Pública (MSP) confirmó que mantiene una investigación abierta para determinar si corresponde iniciar un proceso disciplinario.
La denuncia la presentó la Unión Nacional de Policías (UNP) a solicitud de los oficiales, quienes señalaron manifestaciones, instrucciones y conductas que, según afirman, les generaron temor, desmotivación y estrés, y les impidieron trabajar con normalidad.
Este medio solicitó criterio a Seguridad pero afirmaron que no darían más detalles en respeto al principio de inocencia y al debido proceso. De igual forma se procuró la versión del oficial denunciado pero al momento de esta publicación no había respondido.
Ingresos irregulares y detenciones arbitrarias
El documento menciona un ingreso irregular a una vivienda de dos plantas en Bijagua de Upala. Según la denuncia, el jefe policial ordenó al Grupo de Apoyo Operacional (GAO) entrar sin seguir el procedimiento legal, sacar a dos personas del inmueble y manipular la evidencia encontrada, que fue colocada dentro de cangureras.
Los oficiales también lo acusan de ordenar una detención arbitraria en Brasilia de Upala. Hidalgo habría dispuesto detener a un hombre dentro de una finca privada, aunque no existía una denuncia formal ni un delito en flagrancia.
Tras liberar al detenido en la Dirección Regional, habría obligado a otro funcionario a redactar un informe policial ficticio para justificar el procedimiento.
La denuncia señala, además, que habría desobedecido una orden del Ministerio Público en un caso ocurrido en Colonia Puntarenas, en Upala.
Después de que un hombre resultó herido con un arma de fuego, la fiscal de turno ordenó remitir el informe al Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Sin embargo, el jefe habría retenido el documento y luego ordenado enviarlo a la Fiscalía, contrario a la instrucción inicial.
Amenazas de traslado y frases xenófobas
Los denunciantes aseguran que Hidalgo amenazaba con trasladar o tomar represalias contra quienes no acataran sus instrucciones, con frases como "se le traslada" o "se le revienta".
También le atribuyen expresiones como: "Yo hablo una sola vez. Si no se acomoda, lo reviento. Yo no me quedo con el problema, yo lo elimino" y "sepa que lo estoy investigando".
La denuncia recoge, además, manifestaciones xenófobas contra nicaragüenses. Durante sesiones de inducción, el funcionario habría preguntado por el origen de algunos apellidos y afirmado que "odiaba a los nicaragüenses". También habría calificado como un "castigo de Dios" su matrimonio con la hija de un costarricense y una nicaragüense.
"Aquí, la mayoría de los compañeros, por ser una zona fronteriza, tiene ascendencia o familiares de Nicaragua. Él empezó a preguntar de dónde eran los apellidos. Al final, uno llegó y le dijo: 'Diay, señor, yo creo que aquí todos somos del norte, tenemos algo del norte'. Él se rio de forma burlesca y dijo que odiaba a los nicas", relató uno de los denunciantes.
Los oficiales cuestionaron que la presidenta de la República designara a un jefe al que califican de "xenófobo" en una zona fronteriza con Nicaragua. A su juicio, ese nombramiento podría ser contraproducente y exponer a los agentes a riesgos.
Denunciaron de forma anónima
Los afectados presentaron la denuncia de forma anónima por temor a represalias.
Según relataron, Hidalgo asumió el cargo después de que otro jefe policial, de apellido Rubí, reprobara una prueba de polígrafo aplicada por el Gobierno de Laura Fernández y fuera destituido.
El nuevo jefe se habría aprovechado de esa situación para insinuar que los demás integrantes del cuerpo policial podían ser corruptos y que, por esa razón, no quería trabajar con ellos.
Posteriormente, varios oficiales con buenas evaluaciones de desempeño fueron reubicados sin que se les explicaran los criterios de esa decisión.
