¿Qué son las adecuaciones curriculares y cómo se pueden solicitar?

Los estudiantes que enfrentan dificultades para aprender pueden recibir adecuaciones curriculares en escuelas y colegios para facilitar su proceso educativo.
Estos apoyos permiten realizar cambios en la forma de enseñar, evaluar o incluso en los aprendizajes que debe alcanzar el estudiante, según los lineamientos del Ministerio de Educación Pública (MEP).
El Ministerio contempla dos tipos de adecuaciones:
- No significativas: el estudiante mantiene los contenidos del año que cursa, pero se hacen ajustes en la forma de enseñarle o evaluarlo.
- Significativas: permiten modificar los aprendizajes que debe alcanzar. Por ejemplo, un estudiante puede trabajar contenidos de años anteriores aunque esté matriculado en un nivel superior.
¿Cómo se pueden solicitar?
En las adecuaciones no significativas, los docentes determinan y aplican los apoyos que necesita el estudiante. Los padres también pueden acudir al docente o al centro educativo si consideran que su hijo requiere este tipo de ayuda.
El proceso cambia para una adecuación significativa. Antes de solicitarla, deben haberse aplicado otros apoyos y analizar los resultados obtenidos, según establece el MEP.
Entre los criterios está que exista una diferencia de al menos dos años entre lo que el estudiante ha aprendido y lo que debería saber según el nivel que cursa. Por ejemplo, un alumno de sexto grado podría necesitar trabajar aprendizajes correspondientes a cuarto.
Sin embargo, esta diferencia no significa que la adecuación será aprobada automáticamente. También deben analizarse las necesidades del estudiante y los apoyos que recibió anteriormente.
El MEP aclara que haber repetido un año o tener una edad mayor que sus compañeros tampoco son razones suficientes para otorgar una adecuación significativa.
La solicitud formal la presenta el docente ante el Comité de Apoyo Educativo (CAE). Si los padres consideran que su hijo necesita este apoyo, pueden pedir por escrito al educador que inicie el proceso.
Si el docente no atiende la petición, la familia puede acudir por escrito a su jefatura inmediata.
El CAE es el encargado de aprobar o rechazar la adecuación. Si la familia no está de acuerdo con la decisión, puede apelar dentro de los 10 días hábiles siguientes a recibir la resolución.
Una adecuación significativa tampoco tiene que mantenerse durante toda la etapa educativa. El MEP establece que puede dejar de aplicarse cuando se determine que el estudiante ya no la necesita.