¿Por qué la CNVE no va a comprar las vacunas para la viruela del mono?
Presupuesto y estudios clínicos generaron dudas en órgano colegiado
(CRHoy.com) La Comisión Nacional de Vacunación y Epidemiología (CNVE) acordó, el pasado 13 de octubre, no comprar las vacunas contra la viruela del mono.
La decisión fue dada a conocer por el Área de Prensa del Ministerio de Salud, por medio de un comunicado emitido el 17 de este mismo mes, donde dejaron entrever que la decisión es temporal.
Pero, ¿por qué se da esta decisión, al tiempo en el que otros países sí las están adquiriendo?
Según el órgano rector en salud, lo acordado por el grupo técnico pasó por la situación epidemiológica actual de los casos de esta enfermedad en la región y la contención que las autoridades han hecho a las infecciones en el país.
Sin embargo, previo al acuerdo, el tema fue ampliamente discutido por el órgano colegiado en las sesiones anteriores.
Criterio
En primera instancia, el 21 de julio anterior, la CNVE decidió no aprobar el biológico contra esta enfermedad zoonótica, por "no contar con la información necesaria".
Ante eso, la decisión de la comisión fue pedir el criterio del Consejo Nacional de Investigación en Salud (CONIS) y de la Dirección de Regulación de Productos de Interés Sanitario (DRPIS).
Esto luego de las dudas de varios de los integrantes del comité técnico sobre si la vacuna ofrecida a través del Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) era experimental o no, por -según dijeron- estar en fase 2.
Durante la sesión celebrada el 25 de agosto pasado, los científicos revisaron las respuestas de los departamentos señalados en relación con esas dosis.
Según el criterio de la DRPIS, la vacuna ya contaba con la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) y Health de Canadá.
Además, consideraron que el órgano colegiado podría adquirir las dosis sin la necesidad de que cuenten con un registro sanitario en el país, incluso si fuera en el marco de una investigación biomédica.
Por lo que pusieron de ejemplo las vacunas contra la influenza estacional y el COVID-19.
Para el doctor, Óscar Porras Madrigal, "el nivel de evidencia que teníamos con la vacuna de COVID-19 era un nivel de evidencia muchísimo más fuerte y muchísimo más cimentado científicamente".
"Además, eran vacunas precalificadas por la OMS, además, estaban en un proceso de aprobación de emergencia, que es otra cosa diferente a que sean vacunas, que no han completado los procesos", dijo.
Porras también añadió que uno de los problemas era no seguir las reglas que han utilizado a la hora de aprobar y comprar las vacunas.
"Es una vacuna que tiene todos los estudios clínicos y nosotros leemos esos estudios y hacemos un análisis de seguridad y de respuesta, que es importante para la población costarricense que vamos a vacunar"
"O no los tiene, y planteamos un estudio clínico, la usamos dentro del marco de estudio clínico y el CONIS lo aprueba", agregó.
Presupuesto
Uno de los puntos debatidos fue el presupuesto con el que las autoridades contaban para adquirir estas dosis contra la enfermedad.
Dentro de la sesión se discutió la posibilidad de que ante la falta del dinero, la comisión aprobara las vacunas y las autoridades competentes destinaran los fondos para la adquisición de las mismas.
"Sigo diciendo que la Comisión de Vacunas puede decir esto sería lo ideal (comprar los biológicos). Luego, la parte administrativa puede decidir si administrativa o económicamente es viable o no", dijo Rodrigo Marín, representante del órgano rector.
Sin embargo, el licenciado Ronny Muñoz, de Asuntos Jurídicos del Ministerio, aseveró que de ser necesario un acuerdo para aprobar las vacunas, este sería condicionado a que existe un presupuesto reservado para hacerle frente a la obligación.
"Si ninguna de las dos instituciones (Salud o Caja) al final pueden hacer el aporte, el acuerdo quedaría sin efecto porque es un acuerdo condicionado", manifestó.
Casos
Finalmente, uno de las decisiones que pesó para no correr por comprar las dosis para este año, fue la situación epidemiológica. Pero, ¿cómo está el país en ese aspecto?
El 20 de julio anterior, el Ministerio de Salud confirmó el primer caso de esta enfermedad en el país. Desde entonces, Costa Rica ha contabilizado 7 infecciones más, o sea, al corte de esta nota, se registraban 8 confirmados con viruela del mono.
Sin embargo, solo durante el último mes, la Dirección de Vigilancia de la Salud notificó la mitad. El cuarto caso se contabilizó el 13 de setiembre, y el 2 de octubre el quinto contagio.
Un día después se sumó el sexto paciente. Para el 11 de octubre la cifra aumentó a 7, y el más reciente se presentó este jueves 20 de octubre.
De momento no se registran fallecimientos, ni hospitalizaciones relacionadas con esta infección.
