Pensionada sufre presunta clonación de tarjetas desde hace 4 años
Víctima asegura que transacciones no reconocidas persisten pese a cambios de plásticos

(CRHoy.com).- "Yo me di cuenta porque poco usaba la tarjeta de crédito y resulta que un mes me llegó un estado cuenta muy alto y eso me alarmó. Fui al banco, pero yo no me he dado cuenta y resulta que determinan que me están rebajando un seguro de Instituto Nacional de Seguros (INS), que nunca había comprado, que yo nunca había firmado. Inmediatamente me fui para ahí, comenzaron a investigar y resulta que las deducciones tenían aproximadamente dos años de aplicarse, pero yo no revisaba mis estados de cuenta, yo veía y pagaba y no me preocupaba mucho por eso, porque no eran montos muy altos".
Aunque doña Reina González Delgado logró que la aseguradora le reintegrara el dinero que le habían rebajado por un acuerdo que nunca suscribió, fue en ese momento que se percató que algo ocurría con sus tarjetas de débito y crédito del Banco Nacional de Costa Rica (BNCR).
Desde entonces empezó a revisar sus estados de cuenta y entonces encontró múltiples cargos por compras que jamás autorizó. Esas transacciones se presentaron a lo largo de los últimos cuatro años y responden a una supuesta clonación de tarjetas, según sostuvo esta vecina de Flores en una entrevista telefónica con CRHoy.com.
"Me aparecían compras de Amazon y Apple, las cuales no uso porque no tengo la más remota idea de cómo hacerlo y no tengo los medios, porque no tengo computadora. Cuando he comprado en estas aplicaciones, que tengo más o menos tres años de no hacerlo, le pido a mi hijo que lo haga él, porque el nombre de casillero es de él", detalló esta víctima de fraude, de 59 años de edad.
A estas transacciones se suman otras mediante Uber, Uber Eats, tiendas de ropa en Alajuela y Cartago, así como una farmacia en San José. Todo esto a pesar de que ella asegura que jamás estuvo en los comercios señalados, al tiempo que garantizó que nunca contrató los servicios cancelados en las plataformas electrónicas, puesto que tiene carro y es celíaca, y en Heredia -de acuerdo con una revisión que hizo- no existen restaurantes con productos libres de gluten en la aplicación.
La mujer, que tiene 13 años pensionada por invalidez, estimó que sufre rebajos por entre ¢200.000 y ¢250.000 al mes, lo que representa aproximadamente un tercio de sus ingresos. Esta exjefa de Administración de Activos y Propiedades de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), sin embargo, carece de un registro de todas las deducciones que sufrió toda vez que lo perdió durante un asalto que sufrió hace dos meses.
No obstante, González Delgado suministró a este medio una serie de documentos con varias transacciones que dice desconocer.
Además aportó siete compras desconocidas que se salen de los cuatro años que la víctima en principio reportó como el periodo de la clonación de las tarjetas. Dos tienen la descripción "Sunshine Orlando Rent" por $195 (14 de octubre de 2015) y $779 (30 de octubre de 2015), uno la de "iTunes.com/Bill" por $4,99 (16 de agosto de 2016) y $9,99 (23 de agosto de 2016), una la de "Paypal" por ¢2.861 (27 de julio de 2016) mientras que otras dos la de "AMZ*Amazon.com Payments" por ¢6.768 (26 de noviembre de 2016) y ¢6.632 (2 de enero de 2017).
La ofendida explicó que los rebajos persisten aún cuando hizo dos cambios de plásticos -tanto de débito como de crédito- en 2022 y otro en 2021.
"Yo me enfermo, entro en cama y paso ahí de lunes a viernes. Yo tenía que pagar ¢163.000 colones al banco ese lunes. Yo dejé firmado para que la muchacha aplicara la deducción y, en un voto de confianza, le dije que por mis padecimiento me iba a desmayar, porque estaba muy mal y el dolor era insoportable", relató la entrevistada.
"Ese día me traje la tarjeta de débito nueva con el comprobantillo ese que le dan a uno con la clave y con los bordes sellados, lo doblé, lo eché en mi bolso, llegué a mi casa y la metí en la caja fuerte. Luego caí en cama la semana completa, en una crisis de dolor neuropático que no se lo deseo ni a un animal, y el viernes me llaman para decirme que no pudieron aplicarme el cobro. Yo dije: ‘¿Cómo si yo tengo casi ¢400.000?' Porque ese día me había depositado la pensión alimentaria mi esposo, que son ¢200.000, y tenía casi ¢200.000 en la tarjeta. Yo no había comprado nada, no había tocado nada, ni había ido a ninguna parte y ese mismo viernes quedaban en la tarjeta ¢1400", agregó.
Ante esta situación, la mujer afirmó que en reiteradas ocasiones en la entidad financiera han acusado a sus hijos de hacer las compras con las tarjetas; situación que ella rechaza, aún más después de que dieran movimientos en la cuenta mientras la tarjeta con el PIN nuevo estaban en su caja fuerte. Incluso, contó que una ocasión el banco le pidió fotos de sus hijos para compararlos con un hombre que realizó tres retiros en cajeros automáticos, sin que lograran confirmar su hipótesis.
Dada la acumulación de los montos, que incluso llevaron a la pensionada a solicitar un crédito de ¢5 millones para poder afrontar los gastos en tratamientos, su manutención, la de su hija (quien la cuida a tiempo completo, dados su padecimientos) y la de su madre; la vecina de Flores decidió presenta una denuncia el 24 de junio en la delegación del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en Heredia. La Policía Judicial confirmó a CRHoy.com que el caso está en proceso.
"Hasta ahora la puse porque he venido poniendo los reclamos en el banco para que se haga una investigación y que me vuelvan los dineros, y resulta que ahí duran seis meses en hacerlo y uno llama y nunca se sabe nada y nunca me han devuelto dinero", narró.
El departamento de comunicaciones del Nacional, en cambio, señaló a este medio que no podía referirse al caso en apego al secreto bancario.