“Pecueca”, narco que se reunió con Ministro de Seguridad, a un paso de afrontar juicio
Audiencia del caso Piazza avanza en Juzgado contra crimen organizado y está a poco de culminar
Jair Estupiñán Montaño, alias Pecueca, un exguerrillero colombiano que, junto con el extraditado Celso Gamboa, se reunió con el exministro de Seguridad Jorge Torres para amenazarlo, está a un paso de afrontar un juicio por los presuntos delitos de legitimación de capitales y narcotráfico.
La audiencia preliminar, en la que se analiza la acusación y las pruebas presentadas por la Fiscalía en su contra, está próxima a concluir tras varios meses de desarrollo. Inició en abril pasado y, según dos fuentes cercanas al caso, la extensa diligencia se encuentra en su etapa final.
Pecueca es uno de los narcotraficantes de mayor perfil y peligrosidad capturados en Costa Rica en los últimos años.
Nacionalizado costarricense, es originario de Buenaventura, Colombia, y formó parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), organización guerrillera que durante años financió parte de sus operaciones mediante el narcotráfico.
Vinculado con el Cartel de Sinaloa y el Cartel del Norte del Valle, descontó varios años de prisión en Estados Unidos, donde enfrentó una acusación por coordinar el envío de grandes cargamentos de cocaína desde Colombia, pasando por Panamá, Costa Rica y México, mediante embarcaciones y semisumergibles.
Hace un año trascendió que, a finales de 2022, cuando Torres era parte del gabinete del exmandatario Rodrigo Chaves, recibió a Gamboa, quien le aseguró que tenía información sobre el paradero de Alejandro Arias Monge, alias Diablo, el peligroso criminal que en ese momento permanecía prófugo.
Gamboa llegó a la reunión acompañado de Pecueca, quien era su cliente legal y que al parecer, pretendía intimidar al entonces jerarca mediante amenazas veladas contra su familia para que evitara que oficiales de la Fuerza Pública lo detuvieran de forma constante.
Caso Piazza
Ampliamente conocido por sus actividades vinculadas al narcotráfico, en 2022 el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía lograron relacionarlo, mediante distintas evidencias, con una estructura dedicada al lavado de dinero proveniente del tráfico de drogas.
El expediente fue denominado caso Piazza tras su destape, en noviembre de 2023, fecha desde la cual permanece detenido. Sus hermanos, Cristóbal y Henry, también figuran como acusados.
La detención ocurrió en una vivienda en La Unión de Tres Ríos, Cartago, donde Jair intentó esconderse en el baño de un vecino mientras vestía una pijama de la marca M&M's.
Según la acusación, entre los negocios utilizados como fachada figura la cadena de Supermercados Plaza, en la que, aparentemente, se mezclaban recursos provenientes de la droga con las ganancias diarias por la venta de abarrotes.
Además utilizaba una gasolinera y un lubricentro en Santo Domingo de Heredia, talleres mecánicos y de embarcaciones en Jacó y Chacarita, además de subastas ganaderas.
El grupo importaba cargamentos de marihuana y cocaína en lanchas rápidas desde Sudamérica hacia las costas del Pacífico Central costarricense. Una vez en tierra, trasladaba la droga hasta San José.
La marihuana era distribuida en el mercado nacional, mientras que la cocaína se almacenaba en bodegas para posteriormente exportarla hacia Norteamérica y Europa.
Para inscribir bienes, adquirir vehículos de alta gama y abrir cuentas bancarias en el sistema financiero nacional, la organización contó con la colaboración de dos hermanos costarricenses y de un notario público de la Zona Sur. El patrimonio vinculado y golpeado por las autoridades supera los ₡3.000 millones.
La estructura criminal también está vinculada directamente con tres homicidios calificados ocurridos en 2021. Las víctimas eran tres empleados de los negocios utilizados como fachada.
De acuerdo con el OIJ, los trabajadores descubrieron las actividades de lavado de dinero, decidieron renunciar y, en uno de los casos, uno de ellos interpuso una demanda laboral contra los hermanos Estupiñán Montaño, lo que habría motivado que ordenaran sus asesinatos en las cercanías del Mercado de Mayoreo, en San José.
Los vínculos de Pecueca con Costa Rica se remontan a más de dos décadas. En 2005 contrajo matrimonio con una costarricense para obtener la ciudadanía. Posteriormente abandonó el país y, en 2013, fue capturado en Panamá y extraditado a Nueva York, donde era requerido por la Administración para el Control de Drogas (DEA).
Tras descontar varios años de prisión y cumplir su condena, fue deportado a Colombia entre finales de 2020 e inicios de 2021. Sin embargo, posteriormente regresó a Costa Rica, donde volvió a establecerse y presuntamente creó la organización dedicada al lavado de dinero.
Investigaciones del OIJ también señalaron que uno de los testaferros de Pecueca era el abogado costarricense Carlos Solórzano Campos alias "Chanchita" o "Wakanda", requerido en extradición en Texas por narcotráfico internacional.
Su abogado José Miguel Villalobos, el diputado de Pueblo Soberano y abogado del exmandatario Chaves, fue clave para que Chanchita saliera absuelto en la justicia nacional por sus vínculos con Pecueca.

