No fue casualidad, gobierno de Alvarado ya había mostrado su simpatía con régimen cubano

6 de Ene. 2021 | 12:02 am

(CRHoy.com) La polémica felicitación a Cuba el pasado 1 de enero, por el aniversario 62 del "Día de la Liberación" -es decir, por el ascenso de Fidel Castro al poder-  no fue un error, tampoco fue fruto de la casualidad o de un tema que deba resolverse con "la revisión de protocolos", es más bien una simpatía que el gobierno de Carlos Alvarado Quesada no oculta hacia el régimen dictatorial en esa isla de poco más de 11 millones de habitantes. 

Esta es la segunda ocasión en la que el gobierno del Bicentenario de Alvarado se congracia con el régimen de isla. El  26 de noviembre de 2019, este segundo gobierno de Acción Ciudadana  (PAC) también fue duramente criticado, cuando en un acto a escondidas condecoró al exembajador de ese país, Danilo Sánchez Vásquez, cuando culminó su misión en el país.

En esa ocasión, sin hacer comunicados y en completo silencio, el entonces canciller de la República, Manuel Ventura condecoró a Sánchez nada más y nada menos que con la Orden Nacional Juan Mora Fernández.  La condecoración tuvo lugar en esa ocasión en el emblemático Salón Dorado de la Cancillería.

En esa oportunidad la polémica y los cuestionamientos de la oposición y de diplomáticos tampoco se hicieron esperar, pues además del secretismo con que se realizó, trascendió que un día antes, el lunes 25 de noviembre de ese año, el excanciller Ventura despidió a la exembajadora argentina en el país,  Patricia Giménez, a quien no se le otorgó distinción alguna. Tampoco se le entregó dicha condecoración al exembajador de Catar, Mohammed Bin Kurdi Taleb Al Marri, quien había sido  despedido el  9 de septiembre de ese mismo año

La indignación de la oposición se dio sobre todo porque la La Gran Cruz de Placa de Plata de la Orden Nacional de Juan Mora Fernández lleva el nombre del primer Jefe de Estado de Costa Rica, un maestro de escuela que se caracterizó por su sencillez, modestia y patriotismo y que a la vez supo conducir los destinos del país con gran talento y habilidad, teniendo siempre como norte el bienestar de sus compatriotas y atribuyendo gran prioridad a la educación como cimiento de la libertad y el progreso, y definiendo así la orientación que en lo sucesivo tuvo el Estado nacional.

En esa ocasión, al igual que la reciente muestra de simpatía hacia Cuba, la Casa Presidencial y la Cancillería guardaron silencio y nunca señalaron las motivaciones que mediaron para la entrega de esa condecoración al cubano, a pesar que desde la perspectiva de diplomáticos se habrían pasado por alto  un Decreto Ejecutivo que impide otorgar la condecoración Gran Cruz Placa de Plata a cualquier persona que no sea "Presidentes de Poderes del Estado, Vicepresidentes del Estado o del Gobierno, Cardenales, Príncipes de casas soberanas, y Ministros de Estado".

Exembajador es claro: 1° de enero no es fiesta nacional en Cuba

Uno de los diplomáticos que más ha cuestionado esta simpatía del Poder Ejecutivo con Cuba es el exembajador Rodrigo Carreras, quien fue el representante de Costa Rica en ese país hasta 2016.

Carreras censuró el saludo que extendió el gobierno el pasado 1° de enero e instó a los diputados a pedirle cuentas al presidente Alvarado y al canciller Solano por este nuevo caso.

"Deben ser interpelados, ellos son los responsables de nuestra política exterior", argumentó Carreras.

El diplomático recordó que la Casa Amarilla debe de tener en cuenta que en diplomacia hay un elemento que se llama "reciprocidad" y que en este sentido Cuba no ha dado muestras de una cortesía tan marcada como la que Costa Rica muestra con ella.

Por su parte, el exembajador de Costa Rica ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Eduardo Ulibarri, también cuestionó el papel del Ejecutivo. El exfuncionario, quien nació en Cuba y es nacionalizado costarricense, tildó el saludo de "vergonzosa ignorancia".

Los cuestionamientos también se suscitaron desde el Congreso. Diputados como Roberto Thompson y María Inés Solís de los partidos Liberación Nacional y Unidad Social Cristiana se sumaron a las críticas.

"Así arrancamos el año, claro ejemplo del modelo de dictadura y represión al que el gobierno del PAC nos quiere llevar", dijo Solís.

"¡Cuánto extraña el país la política exterior que nos hizo brillar ante el mundo en defensa de la democracia, la paz, la libertad y el respeto a los derechos humanos! Vergonzoso", dijo Thompson.

Otra vez, sin responsables

Una vez más en la Casa Amarilla, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, no se sientan responsabilidades ni amonestaciones cuando la institución se ve envuelta en cuestionamientos. 

El canciller de la República, Rodolfo Solano, descartó sancionar a los funcionarios que tuvieron a su cargo la redacción y la difusión del  polémico saludo oficial que Costa Rica extendió a Cuba el pasado 1 de enero por el aniversario 62 del "Día de la Liberación". Esos funcionarios fueron los  directores de Protocolo y Comunicación de la Casa Amarilla, el embajador Istvan Alfaro y el periodista Miguel Díaz.

Alfaro y Díaz fueron quienes redactaron la felicitación de Costa Rica a Cuba en el marco de la celebración de la fecha que marcó el fin del movimiento revolucionario liderado por los hermanos Castro entre 1953 y el 1° de enero de 1959.

El canciller Solano admitió que ese comunicado nunca pasó por su "filtro"  pero aun así descartó que pedirle cuentas a Alfaro y a Díaz y dijo que solo les pedirá que se revisen los criterios y protocolos que se toman en cuenta para felicitar por sus efemérides a los países con los que Costa Rica tiene relaciones diplomáticas. 

 

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