INA no valoró efectividad de plataformas como Open English en adjudicación de contrato para enseñanza de inglés

La Junta Directiva del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) adjudicó un contrato millonario para la enseñanza de inglés al consorcio Open English-RACSA sin valorar previamente la efectividad de las plataformas virtuales de autoestudio ni los resultados académicos que estas producen.
Una revisión de CR Hoy de las actas de la Junta Directiva del INA de 2025 y del proceso de contratación en Sicop establece que el objetivo principal fue aumentar la cobertura de inglés y mejorar el bilingüismo, pero no se discutió la idoneidad del método de estudio que ofrecen estas plataformas.
Tampoco aparece un estudio técnico que evalúe la efectividad del mecanismo para la población meta, la permanencia del estudiantado en este tipo de cursos ni el nivel de inglés con el que se gradúan. CR Hoy solicitó ese análisis al INA y espera respuesta.
Lo que sí aparece es un estudio de mercado elaborado en 2025 por el Núcleo Comercio y Servicios y el Centro Nacional Especializado en Comercio y Servicios del INA, en el que se documenta la necesidad de ampliar los programas de inglés a zonas fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM) y la alta demanda insatisfecha de estos cursos.
El estudio tampoco analizó si esta modalidad producía buenos resultados en el desarrollo del bilingüismo ni si las características de la población meta le permitirían tener éxito en el programa. Expertos consultados por CR Hoy sostienen que estas plataformas tienen poca efectividad para el desarrollo del bilingüismo y no son aptas para poblaciones con baja escolaridad.(ver nota aparte).
El programa está dirigido a personas mayores de 15 años con acceso a un dispositivo móvil conectado a internet.
Aunque el estudio señaló que el programa se alinearía con el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER), con niveles de A1 a C1, el análisis se enfocó en ampliar la cobertura. Tampoco se abordó en él los objetivos de bilingüismo del programa ni el nivel que debían alcanzar los estudiantes al concluir..

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Comparaciones de precios
En el estudio se consultó a proveedores como Open English, Rosetta Stone y Racsa, para compartir los precios en distintos escenarios. También comparó el costo de la licencia más barata con el de la más cara (cada licencia equivale a un estudiante).
A partir de ese análisis, el estudio concluyó que el modelo más conveniente consistía en contratar el servicio por estudiante a largo plazo, hasta por cuatro años, bajo un esquema ‘llave en mano'; es decir, la plataforma contratada se encargaría de todo el proceso de aprendizaje
Proceso de contratación
El INA realizó el proceso de contratación mediante SICOP, el cual fue revisado y avalado por la Contraloría General de la República. En total participaron seis empresas; tres fueron rechazadas por incumplimiento de requisitos y tres avanzaron, siendo seleccionado el consorcio conformado por Open English y RACSA.
El contrato es por $74 millones anuales, prorrogable por cuatro años, con un costo de $80 por licencia (estudiante). El beneficiario obtendrá un plan básico de estudio en Open English, lo que significa que ingresará en un programa de autoestudio en el que podrá conectarse y avanzar a su propio ritmo.
Cuestionamientos al sistema
La consultora corporativa Katherine González, experta en procesos de contratación y reclutamiento, advirtió que la formación en inglés en plataformas digitales como Open English no resulta suficiente para alcanzar el nivel de dominio requerido en empleos bilingües. Señaló que este tipo de herramientas pueden funcionar como un complemento, pero no como el principal método de aprendizaje.
González explicó que los modelos de autoestudio se centran principalmente en el aprendizaje individual, lo que limita el desarrollo de habilidades clave como la conversación fluida y la comprensión oral avanzada en contextos laborales.
Añadió que para lograr un dominio sólido del idioma se requieren procesos más estructurados, con interacción constante, práctica guiada y acompañamiento docente, elementos que no siempre están presentes en plataformas 100% virtuales.
Por su parte la especialista en educación y tecnología educativa de la Universidad Nacional (UNA), Susana Jiménez Sánchez, dijo a este medio que estas plataformas no funcionan adecuadamente en personas con baja escolaridad o poca experiencia en procesos de aprendizaje independiente.
Jiménez explicó que este tipo de modalidades no dependen únicamente del acceso a tecnología o contenidos digitales, sino de habilidades previas como la autonomía, la organización personal, la autorregulación del aprendizaje y la capacidad de autoevaluación. En su criterio, estos factores son determinantes para sostener procesos formativos en entornos virtuales.