Fiscalía aún no identifica a mente maestra detrás de asalto a banco en el que murió guarda
Cinco hombres afrontan juicio desde el 23 de enero por estos hechos
(CRHoy.com) La Fiscalía de Sarapiquí aún no logra identificar a la mente maestra detrás de un fallido asalto a una sucursal del Banco Nacional de Costa Rica (BNCR) ocurrido el 12 de octubre de 2020, en el que fue asesinado el guarda Rándall Jesús Rojas Soto.
Ese es uno de los aspectos más sobresalientes de la acusación leída el pasado 23 de enero en el inicio del juicio seguido contra cinco de los sujetos que presuntamente participaron en el golpe a la entidad financiera. El debate está a cargo del Tribunal Penal de la localidad, pero por motivos de seguridad y limitaciones de espacio, este se lleva a cabo en la sede judicial de Goicoechea, en horario nocturno.
La pieza del Ministerio Público apunta que cinco hombres, de apellidos Gómez Céspedes (30 años de edad), Rodríguez Céspedes (29), Serrano Cerdas (28), Velásquez Pérez (22) y González Solís (23), así como un menor de edad identificado con las iniciales C.F.O.M. (quien afronta un proceso en un expediente distinto), en apariencia se asociaron ilícitamente y conformaron una organización criminal dedicada a la comisión de delitos contra la vida y contra la propiedad.
"Un sujeto cuyas calidades son desconocidas fue la persona encargada de la logística que medió en la comisión de los hechos que se dirán, puesto que ideó su realización y, con ello, bajo promesa remuneratoria, se ocupó de reclutar a los ejecutores, proporcionar las armas de fuego empleadas y asignar las funciones al resto de los acusados. Dichos roles fueron aceptados por todos los miembros de común acuerdo", puntualiza el documento.
Ante una solicitud de reacción de CRHoy.com sobre este aspecto en particular, la Fiscalía se limitó a indicar que el orquestador continúa sin ser identificado.
El plan preparado -en una fecha que tampoco fue precisada- fue descrito por el Ministerio Público en la acusación. Este se conformaba de, en resumidas cuentas, cinco pasos para asaltar la sede del Nacional en Río Frío de Las Horquetas, en Sarapiquí.

El primero de ellos, supuestamente consistía en que Gómez Céspedes y Rodríguez Céspedes se apersonaran a la sucursal desarmados, haciéndose pasar por clientes, para que desde el interior pudieran realizar una vigilancia, constatar e informar cuánto personal de seguridad había en el lugar, determinar las puertas que llevaban al área de cajas y facilitar el acceso de los demás asaltantes. El golpe inició a eso de las 8:52 a.m. del 12 de octubre del 2020.
Se dice en la pieza fiscal que estos dos hombres, "contando con pleno dominio funcional del hecho y con la finalidad de apropiarse de bienes ajenos", accedieron a la entidad financiera y, mediante el envío de un audio a un grupo de WhatsApp en el que estaban los demás imputados, habrían reportado las condiciones en el banco.
Una vez que recibieron el mensaje, los encartados Serrano Cerdas, Velásquez Pérez, González Solís y C.F.O.M. -también "con pleno dominio funcional del hecho"- en apariencia se desplazaron hasta el banco a bordo de motocicletas y a eso de las 9:02 a.m. ingresaron al lobby del edificio.
"Con la finalidad de asegurar la sustracción de bienes ajenos, con plena intención homicida y total desprecio hacia la vida humana, mediante el uso de armas de fuego, dispararon contra la humanidad del ofendido Rándall Jesús Rojas Soto", menciona la acusación.
La víctima -que logró herir a uno de sus agresores- recibió 21 disparos, distribuidos en la cabeza, el tórax, el abdomen, el dorso, los brazos y la pierna derecha. Producto de las lesiones, el agente de seguridad privada falleció horas después, a pesar de la atención que recibió en una clínica y en el Hospital de Guápiles de Pococí.
"Siempre bajo las circunstancias del hecho anterior, y una vez abatido el agraviado Rojas Soto, los endilgados Gómez Céspedes y Rodríguez Céspedes, de acuerdo al plan previo establecido, y con la finalidad de facilitar el ingreso de los imputados Serrano Cerdas, Velásquez Pérez, González Solís C.F.O.M.; corrieron hacia la puerta de acceso al área de cajas e intentaron abrir la misma, así como intentaron abrir la puerta de emergencia. No obstante, por causas ajenas a su voluntad, los acusados no lograron su cometido debido a que el sistema de seguridad del banco bloqueó todas las puertas, manteniéndolas cerradas, razón por la cual, Serrano Cerdas, Velásquez Pérez, González Solís y C.F.O.M. se retiraron en franca huida del lugar", reza el documento.
Los cuatro encartados fueron detenidos momentos después producto de un operativo que desplegó la Fuerza Pública en la zona. Al ser divisados, los sujetos abandonaron las motocicletas en las que viajaban e intentaron cruzar un río, cuando fueron interceptados por los oficiales y puestos a las órdenes del Ministerio Público. Desde entonces, esos endilgados, así como los que quedaron encerrados en el banco, descuentan prisión preventiva (detención provisional para el menor).
En el sitio además se ubicaron tres armas de fuego que se presume fueron utilizadas para asesinar a Rojas Soto.

