La marimba, el folclor y las cimarronas preservan el alma de Guanacaste

El alma de Guanacaste sigue viva: la marimba, el folclor y las cimarronas que mantienen encendida la tradición este 25 de julio.
Cuando suenan los acordes de una marimba, una pareja comienza a bailar y la cimarrona anuncia el inicio de la fiesta, Guanacaste reafirma una identidad construida durante generaciones.
Sin embargo, esas tradiciones no sobreviven por sí solas. Detrás de cada presentación hay profesores, músicos, bailarines y gestores culturales que dedican gran parte de su vida a enseñar, ensayar y transmitir un legado que consideran parte del alma de la provincia.
Gracias a ese trabajo, la marimba, el folclor y las cimarronas siguen acompañando las celebraciones del 25 de julio y continúan formando parte de la vida cotidiana de miles de guanacastecos.
La marimba que pasa de generación en generación
Uno de quienes asume esa tarea es Yennier Agustín Zúñiga Rodríguez, profesor de marimba del Preuniversitario Guanacaste de la Universidad de Costa Rica.
Desde hace más de cuatro años trabaja con niños y adolescentes para fortalecer el conocimiento de la música tradicional guanacasteca.
"Nos encargamos del rescate de la música tradicional guanacasteca y también de la preservación de la marimba tradicional, que es nuestro símbolo nacional", explicó.
El proyecto en el que participa supera las cuatro décadas de trayectoria y reúne cinco agrupaciones integradas por estudiantes desde los ocho años, distribuidos en niveles inicial, intermedio y avanzado.
En cada ensayo, los estudiantes no solo aprenden a interpretar las piezas tradicionales. También conocen la historia de un instrumento que ha acompañado durante generaciones las fiestas y costumbres de la provincia.
Para Zúñiga, transmitir ese conocimiento es la mejor garantía de que la tradición continúe.
"Invito a todos a defender nuestra cultura, nuestras raíces, pero sobre todo nuestra identidad", expresó.
Una danza que enseña mucho más que pasos
A pocos kilómetros de allí, otro grupo de jóvenes ensaya las coreografías que presentará durante las fiestas de julio.
Más allá de aprender los movimientos, también descubre el origen de cada baile, el significado de los trajes típicos y el valor de las costumbres que representan.
Esa ha sido la misión de Marlen Contreras Mendoza durante los últimos 55 años al frente del grupo de danza y proyección folclórica Flor de Caña.
La folclorista santacruceña considera que las danzas tradicionales fortalecen el sentido de pertenencia y ayudan a comprender el valor de las raíces culturales.
Actualmente dirige una agrupación integrada por 72 estudiantes, con edades entre los cinco y los 30 años.
Su objetivo, explicó, va más allá de la formación artística. También busca formar personas comprometidas con su comunidad y con la conservación de su patrimonio cultural.
Ese trabajo ha llevado al grupo a representar a Costa Rica en 32 presentaciones internacionales. Este año viajará a Lisboa para compartir el folclor costarricense con públicos de otras latitudes.
El sonido que anuncia la fiesta
Si existe un sonido que identifica de inmediato una celebración guanacasteca es el de la cimarrona.
Antes de que aparezcan las mascaradas o comience un desfile, sus instrumentos anuncian que la fiesta está por iniciar.
La Cimarrona Los Independientes cumple esa función desde hace casi medio siglo.
Su encargado, Erwin Arrieta, recuerda que la agrupación nació por iniciativa de su padre y que hoy continúa como una tradición familiar.
"Gracias a Dios nos buscan bastante porque tenemos solo música nacional", comentó.
Actualmente la integran entre 15 y 18 músicos que participan en fiestas patronales, turnos, actividades comunales y celebraciones tradicionales en distintos puntos de Guanacaste.
A esa labor también se suma la Filarmonía Municipal de Santa Cruz, una institución con más de 130 años de historia.
Su director titular, Jorge Luis Madrigal, explicó que la filarmonía ha recopilado durante más de un siglo composiciones de autores guanacastecos, convirtiéndose en una verdadera memoria musical de la provincia.
"La misión de la Filarmonía Municipal de Santa Cruz es preservar y resguardar la música tradicional guanacasteca para las futuras generaciones", señaló.
Gracias a ese trabajo, muchas de esas obras continúan interpretándose y forman parte del repertorio que acompaña las celebraciones del 25 de julio.
Una tradición que se construye todos los días
Aunque la Anexión del Partido de Nicoya concentra buena parte de las actividades culturales de Guanacaste, la preservación de sus tradiciones ocurre durante todo el año.
Mientras algunos niños dan sus primeros pasos frente a una marimba, otros aprenden un baile tradicional o comienzan a tocar en una cimarrona.
Son horas de ensayo, aprendizaje e investigación que pocas veces ve el público, pero que permiten que la identidad cultural de Guanacaste siga pasando de una generación a otra.
Esta información forma parte de un especial sobre los desafíos que enfrenta Guanacaste en el marco de la conmemoración de la Anexión del Partido de Nicoya. Estas son las demás publicaciones de la serie:













