Familia pide que tico detenido por ICE sea deportado: “No queremos una muerte trágica”

23 de Sep. 2026 | 2:08 am
Fotografía de Ulises Cerdas y cómo quedó su vehículo tras la detención.

Fotografía de Ulises Cerdas y cómo quedó su vehículo tras la detención.

Ulises Cerdas Hernández es uno de los 77 costarricenses que permanecen bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). La familia del tico pide que aceleren su regreso a Costa Rica antes de que su salud empeore y ocurra una tragedia como las recientes muertes de Randall Gamboa y Carlos Marchena.

Cerdas, de 64 años, es generaleño y reside desde hace tres años en Estados Unidos (EE. UU.) junto con su esposa y dos hijos. El viernes 7 de agosto salió de su casa alrededor de las 6:00 a.m. para dirigirse a su trabajo, pero varios agentes lo interceptaron cuando se encontraba dentro de su vehículo. Durante la detención, incluso quebraron el vidrio de una de las ventanas traseras.

Carro de Ulises Cerdas Hernández.

Carro de Ulises Cerdas Hernández.

Yolanda Romero, esposa de Cerdas, explicó a CR Hoy que la familia estaba radicada en la ciudad de Elizabeth, condado de Union, en Nueva Jersey. El matrimonio emigró a Estados Unidos para estar cerca de sus hijos: uno permanece en condición migratoria irregular y la otra cuenta con residencia.

Ulises le contó a su esposa que, al salir de la casa, observó una camioneta negra estacionada y a una persona que utilizaba una computadora, pero no les prestó mayor atención. Minutos después llegaron dos vehículos: uno se colocó frente a él y otro detrás para bloquearle el paso.

Ulises logró llamar a su cuñada, con quien trabajaba, y le dijo: "Susana, es ICE. Me están desbaratando los vidrios del carro", antes de que los agentes lo detuvieran.

Romero afirmó que ese día, "de milagro", no tuvo que trabajar, lo que, según considera, evitó que también se viera involucrada.

Su hermana la llamó de manera urgente y le preguntó dónde estaba. Ella respondió que se encontraba durmiendo y entonces recibió la noticia de que su esposo había sido detenido.

Según Romero, en ese momento "se le vino el mundo encima". Salió de su casa para buscarlo, pero ya se lo habían llevado.

Fotografía Ulises Cerdas Hernández.

Fotografía Ulises Cerdas Hernández.

Fue trasladado a Pensilvania

Las autoridades llevaron inicialmente a Ulises a un centro de detención del condado, donde permaneció durante el fin de semana. Los hermanos de su esposa lograron visitarlo.

El lunes, ICE lo trasladó al Moshannon Valley Processing Center, considerado el centro de detención de inmigrantes más grande del noreste de Estados Unidos. Las instalaciones se encuentran en el municipio de Decatur, condado de Clearfield, Pensilvania.

Entre Elizabeth y ese centro de detención hay aproximadamente 410 kilómetros, lo que implica un viaje de más de cuatro horas.

La esposa del detenido aseguró que, a partir del traslado a Pensilvania, comenzó una "odisea". Ella y su hijo no pueden visitarlo debido a su condición migratoria, pues temen que los agentes los detengan si ingresan al centro.

Su hija viajó desde Florida para visitarlo y comprobar su estado de salud.

Romero pensó que el proceso de deportación sería rápido o que la familia podría obtener su libertad mediante el pago de una fianza. Sin embargo, las autoridades le negaron esa posibilidad.

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Deterioro en su salud

La familia está preocupada porque Ulises siempre había sido una persona sana y no padecía enfermedades. No obstante, desde que permanece en el centro de detención comenzó a sufrir presión arterial alta.

Según su esposa, el personal médico tuvo que realizarle exámenes y electrocardiogramas, además de suministrarle medicamentos para regular la presión. Incluso le aplicaron una inyección para prevenir un infarto.

Romero también cuestionó la calidad de los alimentos que reciben los detenidos. Aseguró que les dan comida que "no se la comería ni un animal".

Los detenidos pueden comprar algunos productos, como café o bocadillos, pero no tienen acceso a una alimentación balanceada, según la mujer. Ulises también ha perdido una cantidad considerable de peso durante su reclusión.

Solicitó una salida voluntaria

Ulises tuvo este domingo una audiencia ante un juez. Durante la comparecencia manifestó que quería acogerse a una salida voluntaria de Estados Unidos y la autoridad judicial aceptó su solicitud.

Sin embargo, la familia continúa a la espera de que avance el proceso.

Según Romero, las autoridades trasladarían a su esposo a Indiana, Luisiana o Illinois; posteriormente, lo llevarían a Texas y, finalmente, a Costa Rica. La familia pide que el procedimiento se realice lo antes posible para evitar una tragedia.

Romero explicó que ella y sus hijos están muy preocupados por la salud de su familiar. Además, tuvo que abandonar su apartamento por seguridad y deshacerse de algunas pertenencias.

"Yo actualmente estoy esperando a ver qué va a pasar con mi esposo. Esperando en Dios que llegue bien a Costa Rica para empezar a hacer mis vueltas para irme también", comentó.

La mujer detalló que muchos latinoamericanos viven con temor de que ICE los detenga. Por esa razón, algunos evitan los lugares públicos y se desplazan únicamente entre sus casas y sus trabajos.

Romero también afirmó que no han recibido suficiente ayuda del consulado costarricense. Según relató, intentaron comunicarse por teléfono, pero no obtuvieron respuesta.

La familia también envió correos electrónicos para consultar si era posible agilizar el regreso de Ulises a Costa Rica. Sin embargo, según Romero, funcionarios consulares le indicaron que no podían intervenir en el proceso y que únicamente podían informarle en cuál centro de detención se encontraba.

Fotografía Ulises Cerdas Hernández.

Fotografía Ulises Cerdas Hernández.