Expertos alertan que la curiosidad científica debe construirse desde la infancia

2 de Ago. 2026 | 1:22 am
Educación Preescolar

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El interés por la ciencia no aparece únicamente cuando un estudiante debe escoger una carrera universitaria. Especialistas en educación señalan que la curiosidad científica comienza a construirse desde los primeros años de vida, cuando los niños tienen oportunidades para explorar, hacer preguntas y buscar explicaciones sobre cómo funciona el mundo que los rodea.

Jennyfer León Mena, coordinadora del Informe Estado de la Educación, explicó que la infancia es una etapa determinante para desarrollar esa relación con la ciencia, porque durante esos años los niños aprenden mediante la exploración y el contacto directo con distintos objetos y fenómenos.

La especialista señaló que desde esas primeras etapas existen barreras que pueden limitar ese acercamiento, como la ausencia de espacios de experimentación, materiales educativos y recursos que permitan a los estudiantes interactuar con el conocimiento científico.

León explicó que la elección de una carrera relacionada con ciencia, tecnología, ingeniería o matemática (STEM) es el resultado de una trayectoria educativa que comienza mucho antes de la universidad y que está marcada por las experiencias acumuladas durante los primeros años de formación.

Por esa razón, considera que fortalecer la curiosidad desde preescolar y primaria permite desarrollar habilidades como la observación, el pensamiento crítico y la capacidad de formular preguntas, competencias que luego resultan necesarias para comprender fenómenos científicos.

"Los niños experimentan a través del tacto, de cómo agarrar las cosas, de verlas, de ver cómo funcionan. Esa es una edad determinante para que ellos exploten las diferentes áreas, despierten esa curiosidad, que es fundamental para cualquier proceso científico", afirmó León.

El desafío es que esas habilidades pueden debilitarse conforme los estudiantes avanzan en el sistema educativo si las clases se concentran principalmente en memorizar contenidos y dejan menos espacio para investigar, plantear hipótesis o relacionar la ciencia con situaciones de la vida diaria.

La ciencia necesita espacios para experimentar

La enseñanza de las ciencias enfrenta el reto de lograr que los estudiantes pasen de recordar conceptos a utilizarlos para resolver problemas y explicar situaciones de su entorno.

Marianela Navarro Camacho, doctora en Educación con especialidad en didáctica de las ciencias naturales e investigadora del Instituto de Investigación en Educación de la Universidad de Costa Rica, explicó que muchos alumnos enfrentan dificultades al aplicar conocimientos científicos porque durante su formación han tenido menos oportunidades de realizar actividades prácticas.

La investigadora señaló que el aprendizaje científico requiere contacto con instrumentos, materiales y experiencias que permitan comprender cómo funcionan los fenómenos estudiados, no solamente conocer sus definiciones.

Navarro indicó que una de las principales limitaciones es la desigualdad entre centros educativos, ya que no todos cuentan con laboratorios, equipos o espacios adecuados para desarrollar procesos de investigación dentro del aula.

La especialista también destacó que la preparación del personal docente es fundamental para transformar la forma en que se enseñan las ciencias.

Según explicó, quienes imparten estas materias necesitan haber tenido experiencias prácticas durante su propia formación profesional para contar con herramientas que luego puedan aplicar con sus estudiantes.

"No es posible que se enseñe a profesores de ciencias sin que tengan experiencias de laboratorio o empíricas", señaló Navarro.

Los especialistas coinciden en que impulsar la alfabetización científica no busca únicamente formar futuros profesionales en áreas STEM, sino desarrollar capacidades que las personas necesitan para enfrentar situaciones de la vida cotidiana.

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