Enfrentamientos internos resquebrajan al Frente Amplio

Partido sufre un elevado desgaste, advierten analistas

Fracción FA

La fracción legislativa del Frente Amplio se ha ido desintegrando. (CRH)

Lo que parecía un bloque sólido con un crecimiento electoral vertiginoso en 2014 hoy es una estructura en franco agrietamiento y con un futuro incierto.

El Frente Amplio, el partido con mayor peso en la izquierda costarricense, se convirtió en las últimas elecciones en una agrupación con un apoyo electoral respetable al punto de llevar al Congreso a 9 diputados, una suma por encima de la representación de otras agrupaciones.

Hoy, a 9 meses de las votaciones presidenciales de febrero de 2018, el partido sufre un elevado grado de desgaste y el mejor espejo de esto son los notorios enfrentamientos que sacuden a su bancada legislativa, reconocen analistas políticos.

La elección del nuevo presidente de la Asamblea Legislativa, el diputado Gonzalo Ramírez, del partido evangélico Renovación Costarricense, dejó completamente al descubierto fracturas internas que comenzaron a verse desde que asumieron sus curules.

Así lo demuestra un recuento de los siguientes casos:

  • Mayo de 2017. La cúpula del partido pidió públicamente este miércoles la renuncia de los legisladores Jorge Arguedas y Ligia Fallas. Los desconoció como diputados del Frente Amplio y se lamentó de haber apoyado sus candidaturas. También cuestionó al diputado Gerardo Vargas Varela, exjefe de bancada.
  •  Un día antes la congresista Suray Carrillo renunció a la jefatura de fracción, cargo en el cual estuvo unas cuantas horas. Fue reemplazada por su compañero Francisco Camacho, quien asumirá el cargo el próximo lunes, pero para lo cual tuvo que dejar sus aspiraciones presidenciales.

A Fallas y Arguedas la cúpula les cobra separarse de la línea de fracción en la votación del nuevo Presidente de la Asamblea Legislativa, favorecerlo de manera indirecta con sus votos y unirse a un bloque de diputados independientes.

El cuestionamiento a Carrillo fue el mismo, pero al renunciar a la jefatura de bancada la perdonó. Y a Vargas Varela lo llamó al orden por las mismas razones.

La polémica como regla

(Foto Daniela Abarca)

El diputado Carlos Hernández se proclamó independiente en marzo anterior. (CRH)

La fracción del Frente Amplio ha estado envuelta en polémicas desde que llegaron a la Asamblea Legislativa.

  • Marzo de 2017. El diputado Carlo Hernández finalmente se separó de la fracción y como respuesta la cúpula le exigió devolver al Frente Amplio su curul. Con su decisión, Hernández, cuestionado por un caso de presunta violencia doméstica, terminó con un enfrentamiento que duró un año.
  • Octubre de 2016. La legisladora y presidenta del partido, Patricia Mora, acusó a Ligia Fallas de "mentir sin asco" y de "manosear con suciedad normas éticas" de la fracción. Fallas había dicho antes que Mora había coparticipado en la redacción del proyecto de ley para ordenar pluses salariales del sector público.
  • Agosto de 2016. La bancada frenteamplista excluyó a Hernández y Fallas de comunicaciones internas, según denunciaron ellos mismos.
  • Febrero de 2016. La fracción se vio envuelta en una polémica porque Camacho y Vargas Varela votaron por la elección de Celso Gamboa como magistrado de la Sala III de la Corte Suprema de Justicia.
  • Febrero de 2015. El entonces diputado Ronal Vargas renunció a la curul. Alegó motivos de salud en un principio, pero lo que había detrás de esa justificación era una denuncia por acoso sexual en su contra, que se convirtió en un escándalo.
  • En plena campaña, Jorge Arguedas y el entonces candidato presidencial, José María Villalta, protagonizaron un duro enfrentamiento cuando este último le pidió al primero renunciar a su aspiración de una curul por una queja de presunta violencia doméstica.

En franco desgaste

ligia fallas 3

La legisladora Ligia Fallas sostiene que la cúpula quiere un "ejército de clones". (CRH)

Los analistas Sergio Araya y Vladimir de la Cruz coinciden en que el Frente Amplio se encuentra en franco desgaste político y sostienen que la génesis de la crisis que enfrenta radica en la diversidad de sectores que representan los diputados.

"El partido ha venido sufriendo un desgaste. La ausencia de José María Villalta le restó al partido y eso presagiaba que vendrían esas contradicciones a lo interno", dijo Araya.

De la Cruz califica lo sucedido el 1 de mayo como un "bochorno" y asegura que el estilo de la cúpula es "autoritario, estalinista, clásico de los partidos comunistas".

Su vaticinio es contundente. "Los veo prácticamente fuera del proceso electoral. A lo sumo alcanzarán dos diputados en la próxima campaña".

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