Elizabeth Odio recuerda a su mamá: “Su amor y su confianza fueron muy importantes para mí”

15 de Ago. 2026 | 1:02 pm

Elizabeth Odio Benito, reconocida jurista costarricense. CRH

Para Elizabeth Odio, segunda mujer en ocupar la presidencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el amor y la confianza de su madre fueron fundamentales para salir adelante y cumplir sus sueños.

La jurista recuerda a Esperanza Benito Ibáñez como una mujer optimista, alegre, sincera y de carácter firme, cuyos valores marcaron su vida.

"Muy clara y muy lúcida en cuanto a que yo debía estudiar, a que yo debía salir adelante y siempre estuvo a mi lado reforzando todo esto", recordó.

Uno de los recuerdos que conserva con especial cariño ocurrió cuando el gobierno de Abel Pacheco no la presentó como candidata a la Corte Penal Internacional.

Tras su llegada a Costa Rica, periodistas entrevistaron a Odio y a su madre, quien para entonces tenía casi 90 años. Cuando le preguntaron qué pensaba de lo que hizo el entonces presidente Pacheco, su madre respondió con la franqueza que la caracterizaba.

"Las cosas se reciben de quien vienen".

Odio describe a su madre como una mujer de muy buen humor, sincera y franca, cualidades que, según considera, fueron parte de la formación que recibió junto con su hermana y que la acompañaron a lo largo de su vida.

De todo lo que hizo su madre para ayudarla a cumplir sus sueños, Odio destaca dos elementos que considera fundamentales: el amor y la confianza.

"Su amor fue muy, muy importante, sentirse apoyada, sentirse querida, sentir que podías seguir porque contabas con ese amor de la madre siempre, fue para mí muy, muy importante", afirmó.

Odio también explicó que el nombre de su madre, Esperanza, era reflejo de su personalidad.

"Era una mujer siempre muy optimista, muy alegre y eso me lo transmitió a mí", recordó.

Para Odio, ese legado permanece en los valores que recibió de su madre y que, con el paso de los años, se convirtieron en parte de su propia historia.