Así influyó la madre de Laura Chinchilla en su camino a la Presidencia
15
La seguridad para abrirse paso en espacios dominados por hombres comenzó en casa. Laura Chinchilla atribuye a su madre, Emilce Miranda, una de las principales influencias en el camino que la llevó a convertirse en la primera mujer presidenta de Costa Rica.
Chinchilla recuerda cómo el ejemplo de su madre marcó su formación personal y profesional. También destaca la forma en que sus padres la criaron junto con sus tres hermanos varones, sin establecer diferencias por el hecho de ser mujer.
"Mi madre tuvo un impacto muy significativo en lo que yo soy y en los logros que he alcanzado durante mi vida profesional y personal", afirmó.
El ejemplo como principal enseñanza
Para la exmandataria, la influencia de su madre fue más allá de la crianza, le enseñó principalmente con su ejemplo a desenvolverse como mujer en una sociedad que ofrecía menos oportunidades para ellas.
Su madre defendió su autonomía económica y su derecho a estudiar y trabajar mientras criaba, junto con su esposo, a cuatro hijos.
Para Chinchilla, esa decisión también tuvo un efecto en la dinámica familiar. Su padre asumió un papel más activo en las responsabilidades económicas y en las tareas del hogar.
Pero hubo otro elemento que la expresidenta considera determinante: la forma en que sus padres la criaron junto con sus tres hermanos varones.

"Yo podía hacer las mismas cosas"
Chinchilla asegura que nunca recibió un trato diferente por ser mujer.
No hubo mensajes que le hicieran pensar que sus posibilidades eran menores que las de sus hermanos. Tampoco recibió límites para sus aspiraciones.
"Eso hizo que yo creciera sin mayores complejos, desde que fui niña, asumiendo con naturalidad que yo podía hacer las mismas cosas que hacían mis hermanos varones", explicó.
Esa seguridad resultó clave cuando comenzó a ocupar puestos de poder.
Cuando recibió la oportunidad de convertirse en la primera mujer ministra de Seguridad de Costa Rica, Chinchilla asegura que no sintió temor por ingresar a un campo tradicionalmente dominado por hombres.
Tampoco lo sintió años después, cuando dio el paso hacia la Presidencia de la República.
Una barrera que puede estar en la propia mente
Para Chinchilla, algunas de las principales barreras que enfrentan las mujeres no siempre aparecen como prohibiciones explícitas.
También pueden surgir de las dudas que la sociedad transmite sobre sus capacidades.
Esos prejuicios pueden aparecer en la educación, en los hogares y en los mensajes que reciben las mujeres desde distintos espacios.
En su caso, asegura que su madre evitó que esas ideas marcaran su formación.
Tanto ella como su padre, le permitieron soñar con sus propias metas sin establecer límites por género.
Por eso, al hablar de sus logros, Chinchilla reconoce el papel de ambos padres, aunque destaca especialmente la influencia de su madre.
"Mi madre, pero también mi padre, fueron claves en el éxito que yo alcancé", señaló.
Con los años, la relación entre ambas también cambió.
Chinchilla cuenta que ella y su madre se convirtieron en grandes amigas. Ahora comparten paseos y momentos de diversión juntas.