“Déjeme pasarle al padre”: agente de DEA revela detalles de primera llamada con Macho Coca

14 de Ago. 2026 | 7:42 pm
Macho Coca

Macho Coca

"Déjeme pasarle al padre". Con esa frase, uno de los integrantes de la presunta organización narcotraficante de Gilberth Bell Fernández, alias Macho Coca, puso por primera vez en contacto directo a un agente de la DEA con el limonense, que trabajó de encubierto para poder infiltrarse en la operaciones de es organización, según la investigación presentada por el estadounidense.

El episodio ocurrió el 11 de mayo de 2022, cerca de las 12:30 a. m., durante una llamada que quedó grabada, según relató el agente de la DEA Brendan M. Leddy en una declaración jurada incorporada al expediente que sustenta la acusación contra Bell en la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York.

Leddy explicó que reconstruyó los hechos a partir de grabaciones, fotografías, videos, informes policiales y comunicaciones recopiladas por agentes estadounidenses y autoridades extranjeras.

Según su relato, desde marzo de 2022 la DEA mantenía conversaciones con integrantes de la supuesta organización de Macho Coca mediante una fuente confidencial identificada como CS-1.

La fuente se hacía pasar por integrante de una red internacional interesada en comprar grandes cargamentos de cocaína para distribuirlos en Estados Unidos.

Durante esos primeros acercamientos, miembros del grupo identificaron a Bell como líder de la estructura y aseguraron que podía suministrar cargamentos de cocaína por toneladas, según el agente de la DEA.

Primer contacto directo

El 11 de mayo de 2022, CS-1 llamó a un supuesto integrante de la organización, identificado en la investigación como CC-2.

Durante la conversación, CC-2 le dijo: "let me pass you to the father", expresión que puede traducirse como "déjeme pasarle al padre".

Segundos después, otra persona tomó el teléfono. Leddy sostiene que las autoridades identificaron posteriormente a ese hombre como Gilbert Bell Fernández.

Durante esa primera conversación, Bell habló sobre su capacidad para proporcionar cientos de kilogramos de cocaína, según la declaración del agente.

La fuente le indicó que pretendía enviar droga a Miami, Nueva York y Boston.

Macho Coca respondió: "we are here ready to do it" ("estamos aquí listos para hacerlo").

Según el agente de la DEA, Bell también invitó a CS-1 a viajar a Costa Rica para conversar personalmente y le indicó que tratara directamente con CC-2.

Después de la llamada, el colaborador envió a la fuente un número telefónico que la investigación atribuye a Macho Coca.

Pidieron un "dulcecito"

Dos días después, el 13 de mayo, CS-1 llamó directamente al número que las autoridades vinculaban con Bell.

La fuente le dijo que pronto viajaría a Costa Rica y preguntó si podía proporcionarle un "dulcecito".

Leddy explicó en su declaración que, con base en su capacitación y experiencia, esa palabra hacía referencia a una muestra de cocaína.

Bell respondió afirmativamente, según el relato del agente.

Cuando CS-1 preguntó por el precio, Macho Coca le indicó que podían hablar de ese tema personalmente.

El 16 de mayo, la fuente realizó otra llamada grabada. CS-1 confirmó que viajaría a Costa Rica el 24 de ese mes y volvió a solicitar una muestra de cocaína. Según el agente de la DEA, Bell aceptó nuevamente.

Agente de la DEA relata primera reunión

El primer intento falló, pero la DEA consiguió un encuentro presencial con Macho Coca semanas después.

El 15 de junio de 2022, CS-1 regresó a Costa Rica y viajó hasta Limón.

Uno de los supuestos colaboradores llevó a la fuente hasta un pequeño tajo ubicado, según información de autoridades costarricenses citada en el expediente, frente a una residencia conocida de Bell.

CS-1 llevaba oculto un dispositivo para grabar el audio del encuentro.

Según Leddy, durante esa reunión Macho Coca afirmó que podía conseguir cocaína en Colombia, transportarla y almacenarla de forma segura en Costa Rica.

La investigación continuó durante los meses siguientes con llamadas, reuniones y grabaciones. En agosto de 2023, las fuentes confidenciales se reunieron nuevamente con Bell y discutieron una operación para adquirir aproximadamente 700 kilogramos de cocaína y trasladarlos posteriormente hasta Nueva York.

La declaración del agente de la DEA Brendan M. Leddy forma parte de la documentación con la que las autoridades estadounidenses sustentaron el proceso contra Gilberth Bell Fernández por conspiración para importar cocaína.