Macho Coca y Compadre trabajaban para el Clan del Golfo

13 de Ago. 2026 | 11:35 am
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Gilbert Bell, Macho Coca y Gabriel Lozano,  Compadre, tenían vínculos con el Clan del Golfo. Poderoso grupo narcotraficante colombiano.

Carlo Díaz, fiscal general, explicó, tras la entrega de los dos sospechosos a agentes antinarcóticos estadounidenses, que las investigaciones de la Administración de Control de Drogas (DEA) apuntan a los fuertes vínculos de ambos con esa organización transnacional.

El Clan del Golfo es una extensa red criminal y narcoparamilitar con miles de integrantes, que mantiene el control de una parte importante de la cocaína que sale de territorio colombiano.

A finales de 2025, el Gobierno de EE. UU. clasificó oficialmente al grupo como una Organización Terrorista Extranjera. La estructura no funciona como un cartel tradicional, sino como una confederación criminal con control territorial.

El grupo controla rutas de salida de drogas, laboratorios de procesamiento y el cobro de gramaje en zonas costeras y fronterizas de Colombia. También, explota el flujo de migrantes irregulares en zonas como el Tapón del Darién, en la frontera con Panamá, y obtiene importantes recursos mediante la extorsión comercial, la minería ilegal de oro y el lavado de activos a través de múltiples empresas fachada, de acuerdo con la organización InSight Crime.

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En apariencia, cada uno de ellos colaboraba de manera directa con el grupo colombiano, con funciones orientadas a facilitar la logística y la infraestructura en territorio costarricense para almacenar y coordinar el trasiego internacional de cocaína proveniente de los países productores hacia su destino final en ciudades norteamericanas.

En particular, sobre Macho Coca destaca su condición de figura prominente y operativa, con un amplio control e influencia en la zona del Atlántico costarricense para coordinar los movimientos de droga a escala regional.

Debido a esta alianza delictiva, ambos fueron requeridos por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York para ser juzgados por cargos relacionados con tráfico internacional de drogas.

"Ya teníamos detenido por procesos nacionales a alias Macho Coca y vamos a continuar con este tipo de operaciones de cooperación internacional, lo cual va a traer un beneficio a nuestro país, sobre todo porque nos permite sacar de aquí a estas personas.

Por supuesto, saben que en los Estados Unidos se van a procesar y esto es más que todo una lucha contra la delincuencia y la disminución de los homicidios, en un trabajo conjunto de la DEA, del Ministerio Público y del OIJ", detalló Díaz.

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Sus perfiles

Bell Fernández es considerado uno de los principales capos del narcotráfico en la región del Caribe. Desde 2023, se convirtió en el primer costarricense incluido en la lista de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de EE. UU.

Bell Fernández se convirtió en el cuarto ciudadano costarricense entregado a la justicia extranjera, luego de la reforma constitucional aprobada en Costa Rica en mayo de 2025, que permite la extradición de nacionales.

El sospechoso fue trasladado desde el centro penal La Reforma, bajo un estricto despliegue de seguridad, hacia el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría.

Tal como reveló CR Hoy meses atrás, oficiales estadounidenses lograron reunirse directamente con Bell Fernández en suelo nacional. Durante esos encuentros, registraron audios y videos que forman parte del expediente judicial, en los que se le escucha negociar actividades de narcotráfico.

La evidencia central de la acusación describe una presunta negociación ilícita realizada en agosto de 2023. Según las autoridades neoyorquinas, Macho Coca pactó el envío de un cargamento de aproximadamente 700 kilogramos de cocaína con destino a Nueva York.

El costarricense realizó esta negociación sin saber que las personas al otro lado del trato eran oficiales encubiertos. Según la acusación, utilizaban embarcaciones pesqueras para recibir la droga proveniente de Sudamérica, resguardarla en Costa Rica, realizar transbordos en altamar y posteriormente coordinar su ruta marítima final.

Lozano Bonilla viajó en el mismo vuelo que Bell . El colombiano nacionalizado costarricense también enfrenta cargos por tráfico de drogas y en Costa Rica era considerado el cabecilla del caso Corona, como se denominó la investigación que destapó una red internacional dedicada al tráfico de cocaína líquida, camuflada en botellas de refrescos, y a la legitimación de capitales.

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Según las pesquisas, Lozano procesaba cocaína líquida para burlar los controles aduaneros. Su nombre resonó porque, en una llamada intervenida por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), se refirió al entonces mandatario Rodrigo Chaves como "Papá Chaves", en alusión a que el cargamento tenía como destino Europa y que el presidente tenía programada una gira oficial por esos destinos a partir del día siguiente.

Ahora ambos afrontarán el proceso ante la misma corte en la que han sido juzgados grandes narcotraficantes como Joaquín "El Chapo" Guzmán y Rafael Caro Quintero, así como, más recientemente, el exdictador venezolano Nicolás Maduro.