Chitá: Una venganza de ¢300 millones contra sanguinario grupo narco

Banda de Chichi Cole y Chitá orquestó la desaparición de una familia de policías en Matina

(CRHoy.com) José Manuel Kelly Rojas, alias Chitá, estuvo escondido más de un año y medio hasta que, horas previas a un juicio al que debía asistir como imputado por tentativa de homicidio, fue acribillado mientras viajaba a bordo de un vehículo.

Kelly no era cualquier criminal. Informaciones policiales señalan que tenía una gran lista de enemigos, pues era uno de los últimos "jefes" de un sanguinario grupo narco de Limón, que había acabado con la vida de decenas de personas, sin embargo, un sólo caso marcó la diferencia, y provocó, la ejecución de los líderes de esa cruel banda.

En los primeros días del mes de enero del año 2015, en Ceibón de Limoncito, en el cantón central de Limón, fue ubicado calcinado el cadáver de Kevin Gardner Gordon, un comerciante que tenía una licorera en el pueblo caribeño, y quien había sido secuestrado a cambio de una cifra superior a ¢100 millones.

La investigación determinó que los autores materiales de ese rapto fueron José Manuel Kelly Rojas -Chitá-, Marvin Cole Mendoza, alias "Chichi Cole", y Dennis Omier Taylor, alias Tupac, líderes del temido grupo. 

Ellos cobraron a la familia de Gardner un total de ¢50 millones en efectivo, pero no cumplieron el trato de liberar a la víctima, a quien asesinaron y luego quemaron.

Apenas seis meses después, en julio del año 2015, Marvin Cole Mendoza fue brutalmente acribillado mientras viajaba a bordo de un taxi por el sector de Piuta en Limón, rumbo a la casa de su padre.

Tres meses después, el 9 de octubre en San Francisco de Dos Ríos, Dennis Omier Taylor, reconocido sicario ligado a más de 15 asesinatos -probados- fue ejecutado de 92 tiros con Ak-47 mientras viajaba con su pareja a bordo de un taxi.

Finalmente el domingo anterior, en horas de la madrugada, José Manuel Kelly Rojas, fue interceptado por un carro con varios hombres quienes dispararon en múltiples ocasiones en su contra, causándole la muerte luego de atentados en en los que logró sobrevivir. Aunque en medio de ellos, fueron asesinados su hermano y esposa.

Millonario botín por venganza

Durante las investigaciones llevadas a cabo por el Organismo de Investigación Judicial, se estableció en los homicidios de Chichi Cole y de Tupac, que la cabeza de ambos tuvo un precio superior a los ¢100 millones, incluso durante el juicio por la muerte de Omier Taylor, la policía demostró que esa fue la cantidad que "alguien" pagó por esa ejecución.

En el caso de Chitá, las primeras informaciones ya revelan que hubo un pago similar y que estaría ligado al homicidio de Kevin Gardner Gordon.

La policía judicial de Limón supo por última vez acerca de Chitá cuando escucharon de él en Puntarenas, donde al parecer, estaba escondido con algún allegado.

Esta semana, Kelly Rojas debía enfrentar a la justicia por una tentativa de homicidio, sin embargo, sus perseguidores decidieron adelantarse y acabar con su vida previo al debate.

Desaparecieron una familia en tumbonazo

El lunes 1 de setiembre del año 2014, en un pequeño pueblo llamado Boston en Cuba Creek, Matina de Limón, Chitá, Tupac y Chichi Cole atacaron a una familia completa, integrada por el expolicía Víctor Blanco Vega, su esposa Andrea Angulo Fernández y dos bebés, una de ellas recién nacida.

El Organismo de Investigación Judicial de Batán entregó en el 2015 un informe a la Fiscalía Adjunta de Limón, y en ese despacho ordenaron enviar el caso al archivo, debido a que según ellos no había prueba suficiente para inculparlos, pese a que la policía, tras múltiples diligencias, los logró vincular.

Los investigadores de Limón recibieron una información confidencial sobre el caso, y provenía de un hombre de apellido Estrada que, para esa época, había sido privado de libertad y quien ofreció el testimonio sobre la forma en que se dio el suceso, a cambio, debía recibir algún tipo de beneficio por las penas de prisión que enfrenta aún en la actualidad.

Estrada habría relatado a los agentes judiciales, detalles logísticos que implementó el grupo de Chichi Cole, Tupac y Chitá: herramientas, un vehículo y chalecos antibala con insignias del OIJ, para llegar hasta donde Blanco, quien había encontrado un millonario cargamento de cocaína días antes.

Al parecer ese rumor llegó a oídos de Chichi Cole, Chitá y su banda.

Los delincuentes organizaron el ataque y se desplazaron a Matina para buscar la droga que Víctor tendría enterrada en cuatro fosas en el patio de su propiedad, pero, no contentos con el tumbonazo, se llevaron a la familia.

Según la información de la policía judicial, Andrea, Víctor y sus dos bebés, fueron llevados a la casa de José Manuel Kelly Rojas, en Dondonia de Limón, donde fueron torturados, y presuntamente, asesinados, aunque sus cuerpos nunca aparecieron.

La intención del OIJ, era allanar la vivienda de cada uno de los sujetos para ubicar rastros de sangre, cabellos, o información en general que permitiera encontrar a las víctimas, pero el fiscal de turno en esa época, Alexánder Mora, dijo a los investigadores que no había prueba suficiente para sostener una solicitud de allanamiento.