CCSS implanta la primera prótesis de cráneo hecha con impresión 3D

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) implantó este jueves en el Hospital San Juan de Dios, por primera vez, una prótesis craneal personalizada que fue diseñada y producida por la propia institución mediante impresión 3D.
La prótesis se fabricó de acuerdo con la forma del cráneo del paciente. La persona fue sometida a una cirugía para reparar un defecto o una abertura en esa parte del cuerpo.
Esteban Vega, gerente de Lógistica, explicó que este proceso podría reducir los costos a la institución hasta en un 64%.
El desarrollo estuvo a cargo del Laboratorio de Órtesis y Prótesis de la Dirección de Producción Industrial. El proceso comenzó hace unos dos años e incluyó capacitación del personal, compra de equipos, pruebas, permisos sanitarios y la preparación de un espacio especial para producir los dispositivos.
"La hundición que tengo me da mucha verguenza, es muy dificil esa parte. Estéticamente siento que todo mundo se da cuenta de lo que tengo en la cabeza. El trauma mental no me lo quita nadie. Ya voy a poder continuar mi vida normal", dijo el paciente previo al procedimiento.
Vega también detalló que el mismo procedimiento se realizará en otros 52 pacientes. 20 de los pacientes pertenecer al Hospital San Juan de Dios, 30 al Hospital México y dos al Hospital Monseñor Sanabria Jiménez en Puntarenas.
Prótesis protege el cerebro y puede aliviar síntomas
Jorge Badilla, jefe del Servicio de Neurocirugía del hospital San Juan de Dios, explicó que la prótesis personalizada ofrece tres beneficios principales.
En primer lugar, permite mejorar la apariencia del cráneo, lo que puede ayudar al estado de ánimo del paciente después de un hecho traumático. También puede disminuir los dolores de cabeza y los mareos relacionados con la reducción de la presión dentro del cráneo.
Además, la pieza protege el cerebro de golpes externos cuando falta una parte del hueso.
Este tipo de prótesis puede utilizarse en pacientes que presentan hundimientos en el cráneo debido a tumores o traumatismos.
¿Cómo fabricaron la prótesis?
El equipo utilizó imágenes de una tomografía del paciente para obtener una vista detallada de su cráneo. Luego, incorporó esas imágenes a programas informáticos que permitieron localizar el defecto y diseñar la prótesis.
Para reconstruir la parte afectada, los especialistas tomaron como referencia el lado sano del cráneo. Después revisaron la forma y comprobaron que la pieza coincidiera con los bordes del área que necesitaba ser reparada.
El diseño también fue revisado con el cirujano para realizar los ajustes necesarios antes de imprimirlo.
La prótesis se fabricó con PEEK, un tipo de plástico especial que es resistente, rígido y liviano. A diferencia de las prótesis metálicas, este material no altera los resultados de exámenes como tomografías o resonancias magnéticas.
Una vez impresa, la pieza pasó por un proceso de lijado, pulido y limpieza. Posteriormente, fue enviada al hospital para una nueva revisión, su esterilización y la cirugía.
Tecnología costó más de ₡115 millones
La CCSS invirtió ₡115.471.400 en el paquete tecnológico utilizado para desarrollar estos dispositivos.
La compra incluyó dos impresoras 3D, un horno, equipos para lavar y tratar las piezas, un escáner, programas informáticos, licencias y materias primas para dos años.
La institución también utiliza la impresión 3D para fabricar guías que ayudan a planificar cirugías, modelos del cuerpo humano para explicar procedimientos a los pacientes, pastilleros, extractores de tabletas, pinzas para cordón umbilical y repuestos para equipos industriales.