Así fue como el OIJ descartó a primer sospechoso de matar a víctima de asesino serial

 

Antes de vincular a Carlos Luis Forbis "Zapatero", sospechoso de asesinato serial de Limón, con la muerte de Elsie Yolanda Martínez, los investigadores tenían múltiples indicios que apuntaban a un primer sospechoso de cometer el femicidio. Sin embargo, las pruebas de ADN obligaron a las autoridades a descartar esa hipótesis y años más tarde, consiguieron vincular a Forbis con el caso.

Un expediente judicial revela varios testimonios que señalaban al inicio a un exconvicto por homicidio, de apellidos Salazar Durán y alias "Buggy", como el responsable de la muerte de Martínez. Este hombre fue incriminado en 2020, hasta que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) realizó las pruebas forenses que lo desvincularon del caso.

La víctima, conocida como "Pequeña", apareció sin vida, semienterrada, boca abajo y sin ropa en la playa de Cieneguita, el 28 de diciembre de 2019, frente a un bar. Tenía una cangurera y un cordón blanco con una llave atados al cuello. Además, junto al cuerpo había prendas de vestir, productos sanitarios íntimos y otras pertenencias.

También presentaba una lesión sangrante en el hombro y manchas en el cuello. Poco después del hallazgo, los investigadores entrevistaron a una empleada del local, quien relató que un habitante de la calle le había avisado que había una mujer muerta detrás de una cancha de fútbol ubicada al frente.

La testigo acudió al lugar y reconoció que había visto a la mujer anteriormente, pero no logró identificarla. Los investigadores también ubicaron a un habitante de la calle que señaló que, alrededor de la fecha del crimen, había observado a "Buggy" salir de la playa.

Según su relato, el sospechoso le dijo que "la vara se puso fea" y se alejó corriendo mientras llevaba algo en la mano. El 2 de enero de 2020, el OIJ entrevistó a un hombre de apellido Vilchez, pareja de Elsie.

Este le comentó a los agentes que se había enterado del homicidio por medio de una vecina y que también había escuchado rumores de que "Buggy" era el responsable. Los investigadores también recibieron un reporte confidencial que señalaba a Salazar como el autor del crimen.

A estos indicios se sumó la denuncia presentada por una mujer de apellido Delgado, quien aseguró haber sufrido maltratos por parte del primer sospechoso. Según su relato, Salazar la había buscado cuando salió de prisión por un homicidio y la obligó a vivir con él, pese a que ella no quería. Además, afirmó que la agredía en reiteradas ocasiones.

El 8 de enero de 2020, poco después del hallazgo del cuerpo de Elsie, la mujer conversaba con una amistad cuando llegó "Buggy" con un machete en la mano. Según la denuncia, el hombre dijo que acababa de robar un celular y ₡40.000, dinero que se repartieron, y que después se habían escondido porque había macheteado a un habitante de la calle.

Cuando ella se negó a algo que el hombre le pidió, al parecer Salazar comenzó a golpearla con puños y patadas por todo el cuerpo y también la agredió con el mango del machete. Posteriormente, la Policía llegó al lugar y lo detuvo, mientras que a ella la trasladaron al hospital.

En su relato, la mujer afirmó que "Buggy" le había confesado el 1.º de enero que él había matado a "Pequeña". Según dijo, le creyó porque la víctima había ganado dinero en los chances horas antes y ese día el sospechoso llegó con ₡60.000. Después, Elsie apareció muerta y la mujer se enteró de que también había sido violada.

Salazar le habría dicho en varias ocasiones a su pareja que había acabado con la vida de Martínez y que era capaz de hacerlo y de matar a más personas. A partir de los señalamientos de los testigos, las autoridades lo detuvieron y le impusieron prisión preventiva mientras avanzaba la investigación.

Los exámenes médicos cambiaron todo

Ante la cantidad de testimonios que apuntaban a "Buggy", los investigadores tenían indicios para considerarlo el principal sospechoso. Sin embargo, los resultados de los exámenes forenses cambiaron el rumbo de la investigación.

La autopsia determinó que la mujer murió por asfixia por estrangulación con un lazo alrededor del cuello. Para ello se habría utilizado la misma cangurera que encontraron en la escena.

Los expertos encontraron residuos debajo de las uñas de la víctima que podían contener células de la piel u otro material biológico producto del contacto con otras personas, por ejemplo, durante un forcejeo o una agresión.

Los médicos forenses también encontraron un producto íntimo contaminado con fluidos de un hombre cuya identidad todavía se desconocía. Además, recolectaron muestras de líquidos de distintas partes íntimas del cuerpo de la fallecida. El material fue enviado a expertos en bioquímica para profundizar en los análisis.

En algunas muestras, los especialistas obtuvieron resultados positivos, pero insuficientes para cuantificar el ADN. En otras, en cambio, encontraron indicios suficientes para elaborar un perfil genético del posible agresor y homicida.

Tras la captura de "Buggy", el OIJ le tomó muestras de sangre para compararlas con el material genético recuperado del cuerpo de Elsie. El resultado fue negativo: el ADN encontrado en los indicios no coincidió con el perfil genético de Salazar. El resultado se conoció en setiembre, varios meses después de la muerte de la víctima.

Al no contar con pruebas que permitieran sostener la acusación contra él, la Fiscalía tuvo que descartar a Salazar Durán como sospechoso del crimen y solicitó la desestimación del caso en su contra. El Juzgado Penal de Limón acogió la petición.

El caso permaneció archivado durante años, hasta que la Oficina de Planes y Operaciones (OPO) del OIJ revisó el expediente en 2026. Uno de los testigos había mencionado que, minutos antes del crimen, un hombre conocido como "Zapatero" llamó a la víctima en la playa para comprarle un cigarro.

Ese relato pasó desapercibido durante la investigación de 2020. Sin embargo, cuando superiores del OIJ analizaron el expediente en una de las mesas de trabajo dedicadas a revisar casos sin resolver, ordenaron localizar a Forbis Jiménez.

Tras ubicarlo y tomarle una muestra de su perfil genético, un análisis pericial confirmó que el ADN de Zapatero coincidía plenamente con el material genético recuperado del cuerpo de Elsie. Además, un sistema policial identificó coincidencias entre el perfil genético de Forbis y los indicios recolectados en otros tres homicidios de mujeres ocurridos en Limón en 2011, en circunstancias similares.

Desde abril pasado, Forbis permanece detenido bajo prisión preventiva en el módulo de máxima seguridad de la cárcel La Reforma. Las víctimas de los homicidios de 2011 fueron Mirey Wilson Archival, Áurea Madrigal Morales y Melisa Marlene Morales Palma, conocida como "Gemela".