Rusia descarta retirarse de Mali y reafirma apoyo a la junta militar
Moscú afirmó este jueves que sus fuerzas se mantendrán en Mali al rechazar un llamado de los rebeldes separatistas para que se retire de ese país africano, en momentos en que los subversivos adelantan junto a yihadistas duras ofensivas contra la junta militar en el poder (ver nota aparte) .
"Rusia continuará, incluso en Mali, la lucha contra el extremismo, el terrorismo y otras manifestaciones negativas. Y seguirá prestando su apoyo a las autoridades en el poder", aseguró este jueves el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en respuesta a una pregunta de la AFP en su rueda de prensa diaria.
Los paramilitares rusos son un apoyo esencial para la junta que gobierna en Mali desde 2020 y que actualmente se enfrenta a ataques sin precedentes desde 2012 perpetrados por la rebelión del Frente de Liberación de Azawad (FLA) en alianza con los yihadistas del Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM).
Asaltos durante fin de semana ya se cobraron la vida, entre más de una una veintena de civiles y militares, del ministro de Defensa maliense, el general Sadio Camara, considerado uno de los principales artífices del acercamiento entre su país y Moscú.
El FLA, compuesto principalmente por comunidades tuareg, peul y árabes, se apoderó el pasado fin de semana de la estratégica ciudad de Kidal, lo que obligó a los paramilitares rusos del Africa Corps a retirarse de ella.
"Nuestro objetivo es que Rusia se retire definitivamente de Azawad (norte) y, más allá de eso, de todo Mali", zanjó el miércoles a la AFP el portavoz del FLA, Mohamed Elmaouloud Ramadane, de paso por París.
"Todos los enfrentamientos que hemos tenido con los rusos los hemos ganado", afirmó.
La junta maliense se ha acercado política y militarmente a Rusia en los últimos años tras expulsar a las fuerzas francesas en 2022.
