Giro en política comercial del país podría repercutir en inversión extranjera futura
Tres especialistas explican las consecuencias que puede traer las recientes decisiones del Gobierno en política exterior

Laura Fernández, presidenta de la República, y Rodrigo Chaves, ministro de Hacienda. (Foto de Ezequiel Becerra / AFP).
El cambio en la política comercial costarricense, ordenado por la presidenta Laura Fernández, podría tener repercusiones negativas en la imagen internacional del país y en la atracción de inversión extranjera en el futuro.
Al mismo tiempo, abre interrogantes sobre el rumbo que el Gobierno dará a la política de apertura comercial que Costa Rica ha mantenido desde mediados de la década de 1980, cuando empezó a reducir el proteccionismo e impulsar la suscripción de acuerdos de libre comercio con otras naciones y bloques comerciales.
Tres economistas y analistas —Fernando Naranjo, Daniel Ortiz y Ronulfo Jiménez— coinciden en señalar que la decisión de Fernández de abandonar el proceso de incorporación de Costa Rica al Acuerdo Transpacífico y la destitución de Indiana Trejos como ministra de Comercio Exterior, además de contradecir la política comercial impulsada por el mismo partido de gobierno, pueden afectar la imagen del país.
Naranjo, quien fue canciller de la República y ministro de Hacienda, sostuvo que las recientes destituciones de Trejos y de Manuel Tovar, así como la renuncia de Laura López como gerente general de la Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (Procomer), fueron abruptas y pueden dañar la imagen del país.
Además, la decisión de abandonar las negociaciones del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), también conocido como Acuerdo Transpacífico, cuando estas se encontraban bastante avanzadas y el convenio estaba prácticamente listo para ser firmado, plantea interrogantes sobre un posible cambio en la política exterior y comercial del país.
"Definitivamente, esos cambios tan abruptos, sin que se hayan explicado plenamente y en forma convincente, tienen efectos sobre la imagen del país, sin la menor duda, y también podrían tener un efecto negativo en el esfuerzo de atracción de inversión extranjera en los próximos años", advirtió Naranjo.
Incertidumbre
La decisión de archivar el proceso de incorporación de Costa Rica al Acuerdo Transpacífico, cuyas negociaciones comenzaron en agosto de 2022, durante la administración de Rodrigo Chaves, podría generar incertidumbre entre los socios comerciales del país.
Ortiz, socio director de la firma Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa), señaló que la salida de un jerarca, por sí sola, no afecta el comercio exterior del país. Sin embargo, la acumulación de destituciones en un mismo sector, junto con un cambio de rumbo en la política comercial, eleva la incertidumbre.
"Eso puede afectar las decisiones de algunas inversiones. Creo que, si el Gobierno logra restablecer rápidamente el liderazgo, la continuidad y la claridad sobre cuál va a ser su política comercial, esto podría ser un fenómeno transitorio. Sin embargo, son señales que, en alguna medida, captan la atención desde afuera", afirmó.
Decisión incongruente
Por su parte, Jiménez declaró que la decisión de Fernández contradice lo planteado por la administración anterior y por el partido de gobierno durante la pasada campaña electoral. Además, señaló que no aporta claridad sobre las razones por las cuales se modifica el rumbo de la política comercial de Costa Rica.
También indicó que llama la atención que la presidenta Fernández ordene archivar el acuerdo comercial en momentos de una "oleada de proteccionismo comercial en Estados Unidos", el principal socio comercial del país. Agregó que ni la administración anterior ni la actual han planteado una política para enfrentar las medidas estadounidenses, que también afectan a las exportaciones costarricenses de bienes y servicios.
¿Dónde queda la diversificación?
Una de las metas que el Ministerio de Comercio Exterior (Comex) pretendía alcanzar, desde la administración anterior, mediante la incorporación de Costa Rica al Acuerdo Transpacífico era diversificar los mercados de exportación y los países de origen de la inversión extranjera directa (IED), con el fin de reducir la dependencia de Estados Unidos.
Sin embargo, la decisión de Fernández va en dirección contraria.
"Una política necesaria es diversificar mercados, y este acuerdo comercial Transpacífico venía en esa línea de ampliar y diversificar mercados para las exportaciones. Entonces, llama la atención que el Gobierno cierre esta puerta, en la que había apostado bastante", agregó Jiménez.
Según Comex, el Acuerdo Transpacífico constituye uno de los acuerdos comerciales más ambiciosos y relevantes del mundo. Integra a 12 economías de cuatro continentes, tres de las cuales forman parte del Grupo de los Siete (G7), integrado por algunas de las principales economías del mundo.