Estos son los cambios que las empresas deberán aplicar en sus estados financieros

Imagen con fines ilustrativos. (CRH).

Las empresas deberán replantear la forma de presentar sus estados financieros a partir del 1.° de enero de 2027, debido a la entrada en vigencia de una nueva norma internacional de información financiera, conocida como NIIF 18.

Su aplicación anual tendrá implicaciones al momento de solicitar financiamiento, atraer inversionistas o enfrentar procesos de fiscalización tributaria.

La norma establece nuevas reglas para la presentación de los estados financieros de las empresas y sustituye parte de los lineamientos actuales del estado de resultados contemplados en la versión anterior.

El cambio introduce una estructura más detallada y uniforme para clasificar ingresos y gastos en categorías como operación, inversión, financiamiento, impuestos y operaciones discontinuadas.

"Con este cambio, las empresas deberán identificar claramente qué ingresos y gastos corresponden a su operación principal y cuáles responden a actividades de inversión o financiamiento. Esto modifica la lectura del negocio y puede dejar en evidencia que algunas compañías dependen de actividades secundarias para compensar pérdidas operativas", explicó Iván Brenes, socio de Auditoría del Despacho Carvajal, firma especializada en servicios de auditoría externa y consultoría en áreas contables, financieras, tributarias, legales y de gestión administrativa.

Según el especialista, el cambio va más allá de un ajuste contable o de "reacomodar líneas" en los estados financieros.

La nueva estructura podría modificar la forma en que bancos, inversionistas y la propia Administración Tributaria del Ministerio de Hacienda interpretan la rentabilidad real de una empresa, especialmente en sectores donde ciertos costos operativos no se reflejaban de manera integral dentro del resultado de operación.

Además, la implementación de la NIIF 18 podría requerir ajustes en sistemas contables, reportes internos y controles financieros, debido a que algunas partidas deberán desagregarse y clasificarse de forma distinta, según su origen.

Por ejemplo, el tratamiento del diferencial cambiario variará dependiendo de si proviene de cuentas por cobrar, inversiones o financiamiento.

Según la resolución de la Dirección General de Tributación, los grandes contribuyentes deberán implementar la NIIF 18 al momento de realizar sus reportes financieros y mostrar esta información en sus estados financieros.

Para el resto de los contribuyentes, aunque esto no será obligatorio, sí facilitaría cualquier proceso de fiscalización o requerimiento de información en caso de una auditoría tributaria.

Silvia Castro, socia de Impuestos de Carvajal, afirmó que uno de los principales retos del cambio es el posible impacto tributario derivado de la nueva presentación de la información financiera.

"Aunque la NIIF 18 no modifica directamente los impuestos, sí puede convertirse en una herramienta de análisis más detallada para la Administración Tributaria. La nueva estructura podría facilitar la identificación de gastos no deducibles o inconsistencias que antes quedaban diluidas dentro de otras partidas", señaló.

La especialista recordó que los grandes contribuyentes nacionales deberán presentar su información financiera bajo esta nueva estructura, mientras que, para el resto de las empresas, será clave contar con información alineada con la NIIF 18 en caso de auditorías tributarias, solicitudes de crédito o procesos de búsqueda de inversión.

Castro añadió que las empresas deberían comenzar desde ahora a definir sus categorías de ingresos y gastos, revisar las métricas financieras utilizadas en reportes gerenciales y evaluar si sus sistemas actuales permiten cumplir con los nuevos requerimientos de revelación y conciliación establecidos por la norma.

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