Semana del Espacio: Agua en exoplanetas abre nueva ventana para buscar vida

Representación de cómo se ve K2-18b y su estrella, la enana roja K2-18. Foto: Agencia Espacial Europea.
La confirmación de que en planetas muy alejados de la Tierra y que orbitan otra estrella diferente al Sol hay agua representa una gran posibilidad de que en esos lugares haya vida.
El descubrimiento de que en el planeta K2-18b hay vapor de agua es uno de los hallazgos astronómicos más importantes de la última década, debido a que se trata del primer exoplaneta ubicado en la llamada zona habitable en el que se descubre agua.
Fernando Quirós, del Planetario de la UCR, explicó que la zona habitable es el sector alrededor de una estrella en el que un planeta puede tener agua en estado líquido, debido a que los planetas que se encuentran fuera de la zona habitable de la estrella que orbitan presentan temperaturas muy altas o muy bajas, condiciones que impiden que el agua se mantenga en estado líquido.
Debido a este escenario particular de K2-18b, los científicos se mantienen estudiándolo para tratar de determinar si en ese planeta hay agua en estado líquido que permita que se desarrolle o ya exista vida allí.
"Habiendo agua en estado líquido, eso favorecería la creación de vida o la formación de estructuras complejas, que conocemos como vida.
"Encontrando que hay agua, entonces uno podría pensar que posiblemente hay la posibilidad, un poco mayor comparada con otros planetas en otras condiciones, de que pueda generarse vida o que ahorita mismo la haya", detalló Quiros.
Fue en 2019 cuando un equipo de científicos de University College London (UCL) publicó un estudio realizado con imágenes captadas por el Telescopio Espacial Hubble, que les permitió determinar que en K2-18b hay vapor de agua.
Sumado a este descubrimiento, ocurrido hace siete años, otro hallazgo importante en cuanto al agua en exoplanetas se dio en 2024, cuando una nueva investigación planteó la posibilidad de que en exoplanetas ubicados fuera de la zona habitable de su estrella haya agua en estado líquido bajo la superficie.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Princeton publicó los resultados de un trabajo en el que realizaron simulaciones del comportamiento del agua en condiciones similares a las que tenía la Tierra en su etapa joven, características que hoy en día presentan miles de exoplanetas.
La investigación señala que, en los planetas en los que hay océanos de magma fundido, las partículas de hierro que están en ese magma se hunden para formar parte del núcleo del planeta. De esta manera, esas partículas de hierro pueden abrirse camino hacia el manto, recorrido que también pueden hacer las partículas de agua que estén en el magma. En el caso del agua que llega hasta el núcleo, esta queda atrapada allí; mientras que la que no llega al núcleo y queda atrapada en el manto puede desgasificarse y subir de nuevo cuando el manto se enfría.
"El núcleo de hierro tarda en formarse. Una gran parte del hierro está inicialmente contenido en la sopa de magma caliente en forma de gotitas. El agua secuestrada en esta sopa se combina con estas gotitas de hierro y se hunde con ellas. Las gotitas de hierro se comportan como un ascensor que transporta el agua hacia abajo", explica Caroline Dorn, catedrática de exoplanetas, en la publicación del estudio que divulgó en la revista Nature Astronomy.
Esta información forma parte de un especial elaborado en el contexto de la Semana del Espacio. Estas son las otras publicaciones de la serie: