Un accidente le dio la motivación para perseguir sus sueños
Chocó contra una puerta de vidrio y varios fragmentos se incrustaron en su pierna
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(CRHoy.com). – En abril, Priscilla Pérez vivió una de las experiencias más difíciles en su vida, pero pesar de lo complicado que esto fue para ella, le sirvió para ser más fuerte y animarse a cumplir con sus sueños.
Mientras celebraba el cumpleaños de su esposo, tuvo un percance y chocó contra una puerta de vidrio: varios fragmentos se incrustaron en su pierna, lo que le provocó cortes de gravedad y un traslado de emergencia al hospital.
Esta vecina de Sabanilla y madre de una niña de un año, contó que mientras aguardaba por la ambulancia, pensó por un momento que perdería la pierna o incluso que podría morir, pero al ver a su familia supo que todo estaría bien.
"Sentí como que me iba, pero mi esposo se mantuvo hablándome… En segundos sentí que me iba morir, pero después me sentí tranquila; vi a mi bebé, a mi esposo, y algo me dijo ‘vuelva'. Pensé que iba a perder la pierna, pero yo me dije 'si pierdo la pierna todo bien, la vida sigue'", contó.
Tras llegar al hospital, la situación se complicó ya que luego varias horas de que el dolor persistía se dieron cuenta que uno de los vidrios quedó dentro de la pierna y tuvieron que hacerle un segundo procedimiento.
De acuerdo con Priscilla, aunque en teoría toda parecía estar bien, días después el dolor continuaba y no podía caminar, y la inflamación de la pierna crecía. Pese a que sentía que su situación no era normal, en el hospital le decían que todo era parte de la recuperación.
"Me dijeron que eso no era nada, que se me iba a quitar. No me quisieron hacer un ultrasonido de emergencia, entonces yo me quedé con la espinita y me fui a hacer uno por fuera… Ahí me di cuenta que tenía un pseudoaneurisma", dijo.
Nuevamente tuvo que someterse a una dolorosa cirugía que no dio los resultados esperados, pues le indicaron que el pseudoaneurisma continuaría allí -eso sí- bajo control mediante el uso de unas vendas y atención médica.
"La operación que tendría que hacerme es muy complicada, así que es mejor usar una venda de por vida. Yo he aprendido a amar mi venda y que sea mi compañera. Estoy agradecida porque la verdad una venda no es nada, estoy viva y tengo mi pierna. Existe una probabilidad pequeñita de que me cure y yo creo en eso", aseguró.
Cumpliendo sueños
Luego de días muy complicados, la suerte empezó a cambiar para Priscilla. El tema de las bodas y su organización siempre había sido algo que le apasionaba, así que decidió utilizar la motivación y las ganas salir adelante que crecieron luego del accidente para arrancar con el negocio de sus sueños.
Fue así como inició con "My Sister Planner" HAGA CLIC AQUÍ PARA VER, un proyecto dedicado a la organización de bodas y pastelería.
"Tenía temor de empezar, pero después del accidente mi forma de ver la vida cambió mucho. Yo me dije ‘si tengo dos piernas y dos brazos, tengo las herramientas suficientes‘. Me quité los miedos, una amiga se casaba, vi la oportunidad y empecé. De verdad es lo que me apasiona, todo lo que me gusta calzó en una sola área", dijo.
Priscilla asegura que le encantan los retos y aunque está empezando tiene como meta seguir creciendo profesionalmente, apoyando a las parejas a tener las bodas de sus sueños y contar con su propio espacio.
Si desea contactar a Priscilla puede contactarla al 8568 5214.



