Tragedia en Nepal alcanza ya los 900 muertos: “Es un desastre inimaginable”

Por AFP
31 de Ago. 2026 | 5:31 am

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A medida que pasan los días y se ve la magnitud de la catástrofe, el balance del alud que devastó el miércoles Nepal y China se agravó aún más el lunes, alcanzando más de 900 muertos y 4.700 desaparecidos.

"Nuestro país se enfrenta a un desastre natural de una magnitud inimaginable y desgarradora", declaró el primer ministro nepalí Balendra Shah, "pero avanzamos con determinación para proteger la vida de los ciudadanos".

En condiciones peligrosas y bajo la amenaza de una nueva crecida de las aguas, los rescatistas redoblan sus esfuerzos para intentar arrancar a posibles supervivientes del mar de barro que ha sepultado a esta remota región del Himalaya.

La policía nepalí compartió la historia del rescate milagroso, el viernes, de una niña de 6 años. "La encontramos bajo los escombros (…) solo asomaba la cabeza", declaró a la AFP uno de sus oficiales, Bahadur Karki.

"Hoy está fuera de peligro y se recupera en un hospital rodeada de su familia".

A pesar de sus esfuerzos, las autoridades nepalíes seguían este lunes sin lograr entrar en contacto con un centenar de obreros que creen atrapados en un túnel de una obra en la región siniestrada.

Los rescatistas siguen "evacuando el agua y los escombros" del túnel, utilizando explosivos y maquinaria de excavación, informó el ejército nepalí.

Otras operaciones están en curso en túneles del mismo valle, en lugares de centrales hidroeléctricas o de construcción de represas.

Como un tsunami

Varias decenas de militares, policías y guías nepaleses trabajan día y noche en estos lugares de difícil acceso, asistidos por especialistas procedentes de India, China y Corea del Sur.

Hospitalizado en la capital, Katmandú, un empleado de la central hidroeléctrica Upper Trishuli, Shibu Giri, de 44 años, describió el lunes a la AFP cómo escapó milagrosamente a la ola que lo arrasó todo.

"Fue como un tsunami, con un ruido enorme y una enorme nube de polvo", señaló. "Huyendo, subimos a las alturas (…) ya no se veía nada, realmente creí que no saldría con vida".

En el lado chino, los equipos de rescate exploran con las mismas dificultades el corazón de la zona siniestrada en el Tíbet, en particular el puesto fronterizo de Gyirong, cuyo edificio fue borrado por las aguas.

Expertos y científicos atribuyen la devastadora crecida del miércoles al derrumbe de un enorme glaciar, que transformó un apacible río en un torrente furioso.

Según los últimos informes oficiales, aún muy provisionales, se han localizado 919 cadáveres en total: 903 del lado nepalés y 16 en la vertiente tibetana.

El paso incesante de helicópteros y patrullas de los equipos de rescate han permitido evacuar a miles de víctimas, pero las autoridades de ambos países siguen sin noticias de cerca de 5.000 personas: 4.247 en Nepal y 546 en China.

Entre ellas figuran cientos de extranjeros, turistas, peregrinos u obreros.