Presidente de Colombia ofrece disculpas por violar laicidad del Estado
"¡Qué viva Cristo!", expresó el domingo el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, después de presentar excusas públicas, como le ordenó un juez, por violar el principio de laicidad del estado en su investidura de hace tres semanas.
Con la participación de un rabino, un cura católico y un pastor evangélico, el ultraderechista tomó posesión en un acto que contempló una "invocación y alabanza" con cánticos, oraciones y vivas a Israel junto a un altar de la virgen de Fátima.
"Le quiero decir al pueblo colombiano que su presidente hoy más que nunca está firme por la patria y que viva Cristo Rey, que Dios bendiga a Colombia", dijo el mandatario en un mensaje transmitido por redes sociales.
Agregó que "así como la Constitución ampara mi derecho a profesar libremente la mía (su religión) y a hacerlo de manera pública y privada, si este acto pudo generar incomodidad o si ofendió a alguna persona, en mi condición de jefe de Estado ofrezco excusas por ello".
De la Espriella, un abogado millonario que invoca a Dios con frecuencia, señaló que "aunque me identifico como creyente, soy católico, respeto la separación entre la Iglesia y el Estado y garantizaré (…) las libertades y los derechos de todos los colombianos sin ningún distingo, incluida la libertad de profesar cualquier religión o de no profesar ninguna".
Un juez dispuso el miércoles que el gobernante ofrezca disculpas "por haber vulnerado la neutralidad religiosa del Estado", que por Constitución es laico.
Aunque en el pasado se decía ateo, en campaña De la Espriella sostuvo que vivió un proceso de "transformación espiritual" que lo llevó a acercarse a Dios. Distintas iglesias apoyaron su candidatura y en su gabinete hay figuras de sectores evangélicos.
La oposición cuestiona la llamada "batalla cultural" que promueve el gobierno, pues según la izquierda busca retroceder en derechos fundamentales e impulsar la familia tradicional y la religión.
Una de las primeras decisiones criticadas en esa línea es un decreto del ministerio de Educación para que las iglesias participen en estrategias pedagógicas en colegios públicos.
