Ciberataques con IA serán más frecuentes y sofisticados, advierte Camtic
El sector informático advirtió que los ataques cibernéticos asistidos por inteligencia artificial (IA) se volverán mucho más frecuentes y sofisticados en los próximos meses.
La Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación (Camtic) señala que la ventaja está del lado de quien defiende, siempre que las organizaciones actúen con rapidez para identificar y corregir sus vulnerabilidades, porque esas mismas capacidades permiten encontrar y corregir debilidades acumuladas durante años; y que esa ventaja es temporal.
También mencionaron que empresas y organizaciones líderes de tecnología y ciberseguridad suscribieron recientemente una carta abierta, promovida por OpenAI, que sostiene las anteriores premisas.
"Lo que el documento anticipa es un escenario en el que ese tipo de operación cuenta ahora con la posibilidad de automatizar y escalar partes cada vez mayores de esos ataques, reduciendo el tiempo, el costo y aumentando la capacidad técnica necesaria para dañar.
Debemos ser precisos sobre qué cambia. La principal amenaza no es que la inteligencia artificial cree vulnerabilidades nuevas, sino que reduce drásticamente el costo y el tiempo para encontrar y explotar las que ya existen", señalaron en un comunicado.
El gremio agregó que hasta hace poco, hallar una falla aprovechable en una organización mediana requería de tiempo, recursos, conocimiento especializado y trabajo manual significativo, y ese costo limitaba de forma natural cuántos objetivos podía atender un atacante.
"Compartimos ese diagnóstico y consideramos que a Costa Rica le concierne de manera particular.
Nos concierne porque este país ya sabe lo que cuesta perder sus servicios digitales", añadieron en el manifiesto en el que mencionaron los ciberataques de los que fue blanco el país en 2022, que se ejecutaron con herramientas convencionales y antes de la disponibilidad masiva de las capacidades de IA generativa y automatización que hoy pueden amplificar las operaciones ofensivas.
Consideran que para un país cuyo tejido productivo son mayoritariamente pequeñas y medianas empresas, esa limitación funcionó como una especie de protección real en la práctica, pues muchas organizaciones de menor tamaño resultaban menos atractivas porque el costo de atacarlas superaba el beneficio esperado.
"Cuando ese esfuerzo se automatiza, esa protección desaparece. El riesgo no crece porque los ataques sean más ingeniosos, sino porque los atacantes pueden ampliar su alcance a un menor costo y con mayor velocidad y eficiencia", finalizaron.
