(Video) Así salieron Macho Coca y Compadre de La Reforma rumbo a extradición
Gilbert Bell Fernández, Macho Coca, y Gabriel Lozano Bonilla, conocido como Compadre, salieron la mañana de este jueves del centro penitenciario La Reforma rumbo al Aeropuerto Internacional Juan Santamaría (AIJS). Ambos fueron extraditados a Estados Unidos (EE. UU.), donde las autoridades los requieren por presunto narcotráfico internacional.
Los dos hombres salieron esposados de manos y pies, protegidos con chalecos antibalas y cascos tácticos, y bajo un amplio despliegue policial.
Macho Coca y Compadre partieron hacia Nueva York alrededor de las 9:00 a.m. en una aeronave Beechcraft King Air 350C, matrícula N387SC, de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés).
La aeronave aterrizó cerca de las 2:00 p.m. de este miércoles en el AIJS, procedente del Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood (FLL), en Florida.
El avión tiene previsto realizar una escala en Nasáu, Bahamas.
¿Quiénes son los extraditados?
Gilbert Bell Fernández es un empresario pesquero limonense de 63 años, considerado por las autoridades como uno de los principales capos del narcotráfico en el Caribe costarricense.
Bell pasó de mantener un perfil de respetado comerciante en Limón a ser catalogado por el Gobierno estadounidense como un importante líder criminal.
Un tribunal de Nueva York lo requiere por presuntamente liderar una organización criminal dedicada al acopio, la logística y la distribución de grandes cargamentos de cocaína desde Costa Rica hacia territorio estadounidense.
Como parte del proceso de extradición, Estados Unidos garantizó que no le impondrá la pena de muerte ni una condena perpetua.
Por su parte, Gabriel Lozano Bonilla es un narcotraficante de origen colombiano, nacionalizado costarricense y de 53 años. Las autoridades lo señalan como responsable de coordinar operaciones de tráfico internacional de drogas a gran escala desde Venezuela y Colombia hacia Norteamérica.
En Costa Rica figura como el presunto cabecilla de una organización criminal desarticulada durante la investigación conocida como caso Corona.
La red presuntamente procesaba cocaína para convertirla en estado líquido y luego la camuflaba con colorantes dentro de botellas de refrescos.
Durante las intervenciones telefónicas judiciales relacionadas con el caso, trascendió que Lozano se refería al entonces mandatario Rodrigo Chaves con el apodo de "Papá Chaves".

































