Rutas a fronteras y la Costanera entre los planes para ampliaciones viales
Las carreteras que conectan con las fronteras y la ruta 34, conocida como Costanera, forman parte de las futuras ampliaciones viales que están actualmente en planeación.
Estos proyectos integrarán una nueva generación de inversiones, luego de que el país lograra avanzar o concretar importantes obras como la ruta 32, San José-San Ramón y la Barranca-Limonal.
Se trata en total de nueve corredores viales en etapa de elaboración del perfil, según el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT). Esta fase consiste en una descripción previa del proyecto. Todavía les falta superar la prefactibilidad, factibilidad y conseguir financiamiento antes de pasar a diseño y licitación, lo que puede tardar varios años.
Conexión a fronteras
Entre las obras del programa están los tramos Liberia-Peñas Blancas y Palmar Norte-Paso Canoas. Estas vías permitirán conectar con los dos principales puestos fronterizos del país.
En el caso de Liberia-Peñas Blancas también significa la continuación del corredor vial que va desde Barranca, cuyo mejoramiento empezó en 2012 con la sección Cañas-Liberia.
Otra carretera incluida en el programa de futuras inversiones que llevará a una frontera es la ruta 36, desde Limón a Sixaola. Esta vía tiene un importante rol turístico, pues permite trasladarse a sitios como Cahuita y Puerto Viejo.
Para el norte del país se prevé la modernización del corredor entre Río Frío y Tablillas, en la frontera con Nicaragua. Este proyecto abarca tramos de las rutas 4 y 35.
Federico Villalobos, economista y consultor en infraestructura, estas obras son necesarias para mejorar el flujo de carga y la logística en las aduanas.
Otra sección de la ruta 35 que se contempla es la de Muelle-Florencia. Conectará con la ruta a San Carlos que actualmente está en proceso de construcción (punta sur) y licitación (tramo central).
Intervenciones en el Pacífico
En el Pacífico, el Ministerio prepara el proyecto de ampliación de la Costanera en el tramo entre Pozón de Orotina y Jacó, lo que permitirá mejoras en cruces complicados como el de Herradura.
Cerca de esa zona, también está en etapa inicial el mejoramiento vial entre Barranca y Caldera. Esta es una sección corta de varios kilómetros, pero estratégica porque conectaría el futuro puerto modernizado de Caldera con la Interamericana norte, que ya estaría ampliada desde Barranca.
También en el Pacífico, pero en Guanacaste, un proyecto que empieza a andar su camino es la ampliación a cuatro carriles entre el poblado de Comunidad y Nicoya, un recorrido de 64 kilómetros. El MOPT anunció el inicio de este proyecto en la reciente gira del Gobierno a Guanacaste. Este trayecto será la continuidad del tramo de la ruta 21 entre Liberia y Comunidad que está pronto a licitarse.
En la capital
De las obras contempladas por el MOPT, la única carretera nueva en la Gran Área Metropolitana (GAM) que se mencionó es la radial Circunvalación-Heredia.
Esta es una vía de apenas unos dos kilómetros, pero ayudará a desahogar otras entradas y salidas a esa provincia.
La construcción de Circunvalación norte dejó la prevista para esta nueva ruta que se unirá a Circunvalación a la altura de León XIII. Según Villalobos, dos retos en esta obra son la adquisición de terrenos y la conexión en Heredia.
El especialista sugirió incluir otras dos carreteras. Una es la ruta 32 en el tramo entre barrio Tournón y el peaje, una autopista urbana que todavía presenta baja congestión.
Entre las mejoras que se pueden realizar están modernizar la ruta en puntos clave como los intercambios de Tibás centro y barrio Socorro, así como la intersección de Tournón. La ventaja en este caso es que el puente del Saprissa ya está ampliado, por lo que esa inversión está hecha.
La otra carretera que Villalobos considera vital considerar a futuro es la Interamericana sur entre Tejar de El Guarco y Pérez Zeledón. Se trata de una trayecto de 85 kilómetros complejos por su ubicación entre altas montañas y la presencia de curvas peligrosas.
