MOPT descarta extender concesión a Globalvía para ampliar ruta 27
El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) descartó extender la concesión de la empresa Globalvía dentro de las negociaciones para la ampliación de la ruta 27.
Globalvía asumió esa carretera por un periodo de 25 años que concluye en 2033. La inauguración de la vía fue en enero de 2010.
En 2033 se pueden dar dos escenarios. El país podría asumir la administración de la ruta o el Gobierno del momento podría buscar un nuevo concesionario. El MOPT no responde todavía por cuál de las alternativas se decanta actualmente.
También se desconoce si la ampliación podrá empezar mientras Globalvía se mantenga en la concesión o si se deberá esperar hasta el 2033 para iniciarla.
Federico Villalobos, economista y consultor en infraestructura, cree que es posible que el proyecto arranque antes de 2033 siempre que se revisen los componentes financieros del contrato. Este puede convertirse en el tema más controversial del acuerdo.
Se hicieron consultas a Globalvía al respecto, pero aún no se obtiene respuesta de parte de la empresa.
Ambas partes firmaron un memorándum de entendimiento que establece las bases para el análisis técnico, jurídico y financiero de la negociación.
El MOPT indicó que detalles como el tramo a ampliar, la cantidad de carriles y el costo del proyecto no se han terminado de definir. Sí está confirmada la continuidad del esquema de peajes vigente.
Una vez definidos los términos de la ampliación, el proyecto deberá cumplir con requisitos legales y administrativos y superar aprobaciones por parte de las autoridades competentes. Plazos que tampoco se tienen estimados.
Ampliación por tramos es posibilidad
El Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA) considera prioritaria la ampliación de la ruta 27. No obstante, no existe certeza de que se vayan a intervenir los 77 kilómetros de la vía de una sola vez.
Una posibilidad que se discute es ampliar la carretera por tramos, principalmente debido al costo de la intervención completa.
Villalobos comentó que, de ser así, el tramo más crítico que debería atenderse primero es el de San José-La Guácima.
"Idealmente debe hacerse integral. Hay un espacio de mejora en las condiciones actuales del contrato que podrían permitir hacer la ampliación por tramos o la modernización completa", explicó.
Proyecto esperado
La negociación de esta ampliación lleva varios años en proceso. Jerarcas anteriores del MOPT han achacado el estancamiento a los términos del contrato y a dificultades de pactar con Globalvía.
El gobierno anterior del expresidente Rodrigo Chaves intentó romper el contrato con la empresa, propuesta que se desechó. Para finiquitar el acuerdo se debía pagar una indemnización a la compañía y existía la posibilidad de que el país recibiera una demanda.
La idea de la negociación con Globalvía resurgió como el camino menos costos y más rápido para lograr la esperada ampliación de la vía.
Anteriormente se estimó el valor de este proyecto en unos $600 millones. Para cubrir el costo existen posibilidades como encargarle a Globalvía que asuma la inversión o que el Estado lo aporte a través de financiamiento o presupuesto. En ambos casos los peajes podrían percibir un alza para recuperar el costo.
Globalvía y el Estado mantienen actualmente una disputa por el puente construido en el kilómetro 44, sobre una zona de hundimiento. La empresa reclama que se le reconozcan $18,9 millones.
También está en proceso la definición de la multa por el cierre de la ruta 27 a causa del hueco que apareció y se agravó en el kilómetro 56.
