Una mejenga para combatir la violencia: el barrio y la policía se unen en Los Guido

Viceministro señala que mantendrá programa preventivo “La Mejenga” y aspira a llevarlo fuera de San José

2 de Jun. 2018 | 12:46 pm

"En estos lugares los policías son los malos", explica Karen Fallas síndica de la Municipalidad de Desamparados. Detrás de ella decenas de niños, jóvenes, adultos, vecinos y oficiales uniformados disfrutan de una mejenga en el boulevard del Sector 1 de Los Guido.

La mañana de este sábado los policías llegaron a la comunidad no en busca de delitos, sino más bien con el objetivo de acercarse a los niños y a la vecindad en general, como parte de la estrategia de prevención impulsada por el Ministerio de Seguridad Pública.

Jugaron bola, brincaron en los inflables, vieron e intentaron pasos de break dance. Hoy comieron palomitas o simplemente conversaron, en lugar de realizar allanamientos y tumbar portones. La imagen usual descrita por la sindica era otra y los policías parecían ser parte de la comunidad.

El viceministro de Seguridad, Eduardo Solano, explicó a este medio que a través del programa La Mejenga pretenden convertir a los policías en amigos de los barrios, en especial en aquellas comunidades en las que se registra alta resistencia a la presencia policial.

La Mejenga es un programa que nació durante la administración pasada y ahora en la gestión de Carlos Alvarado, se pretende reforzar y llevar a otros puntos fuera de la capital. Hasta ahora se ha realizado en sitios como Pavas, Tirrases y La Carpio.

[samba-videos id='39bfdf4dbafe6eb9cb9e88619e2c7ad8′ lead='false']

Solano dijo que pretenden reforzar este programa con la ayuda de empresas privadas y figuras reconocidas de la farándula y el deporte. Las mejengas también son posibles gracias al papel de líderes comunales y los oficiales, que participan durante de su jornada laboral.

Además de los megaoperativos dirigidos por el Ministerio de Seguridad en contra del tráfico de drogas y de otros delitos, este programa completa la estrategia en contra de una de las principales preocupaciones de los ticos: la inseguridad.