Turesky a un paso de afrontar juicio por exportación de droga y lavado
Sospechoso aguarda resolución tras semanas de audiencia preliminar
Alejandro James Wilson, alias Turesky, un empresario limonense que colaboró con el extraditado Celso Gamboa y que además es señalado por Estados Unidos como un narcotraficante internacional, concluyó la audiencia preliminar en la que se determinará si debe enfrentar un juicio.
La diligencia se realizó durante varias semanas en el Juzgado Especializado en Delincuencia Organizada (JEDO), en San José, y culminó el miércoles anterior.
Según explicaron fuentes judiciales, el juez analizó la acusación y toda la prueba presentada por la Fiscalía, así como los argumentos de los abogados defensores. Ahora deberá tomar una decisión, la cual notificará por escrito.
Esta fue la segunda audiencia preliminar realizada en este expediente. En marzo de 2025, el Juzgado analizó la causa penal contra la mayoría de los sospechosos, pero separó el proceso contra James Wilson debido a una situación de salud.
En aquel momento, el exministro Celso Gamboa ejercía como abogado litigante y explicó a CR Hoy que, tras presentar dictámenes médicos, el juez avaló posponer el proceso contra Turesky.
"Él tiene un problema de nervios que venía aquejando desde prisión; se le venía dando tratamiento, pero en este momento igual está con un tratamiento más invasivo y probablemente tenga que ser operado", dijo Gamboa en abril de 2025, meses antes de ser capturado para ser extraditado a EE. UU.
Otros sospechosos también fueron separados debido a choques de agenda de sus abogados defensores, quienes participaban en otro juicio. Aún queda uno de los imputados pendiente de ser llevado a audiencia preliminar.
Las autoridades buscan acelerar estas diligencias para que todos los imputados vuelvan a encontrarse en la misma etapa procesal y, en caso de que corresponda, sean juzgados en un mismo debate oral y público.
Investigaciones en EE. UU. y Costa Rica
De acuerdo con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, James Wilson es un narcotraficante que enviaba cocaína hacia Estados Unidos y Europa.
En estrecha colaboración con Gamboa, se valía de policías y "funcionarios portuarios corruptos" para introducir la droga desde Colombia hasta Costa Rica y posteriormente reexportarla a su destino a través del puerto de Moín.
Además, en apariencia trabajaba junto a Edwin López Vega, alias Pecho de Rata, principal suplidor de droga del país, quien adquiría los cargamentos a Los Costeños, un cártel asentado en la costa atlántica de Colombia. Turesky era el encargado de coordinar los envíos hacia el extranjero.
En agosto del año anterior fue incluido en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), un registro oficial de personas, empresas y organizaciones sancionadas por vínculos con el narcotráfico, el lavado de dinero o el terrorismo.
Según la Fiscalía Adjunta Especializada en Delincuencia Organizada (FAEDO), la banda recibía cargamentos de droga procedentes de Sudamérica y, de forma inmediata, los transportaba, almacenaba y dosificaba para luego trasladarlos por vía terrestre, utilizando vehículos equipados con compartimentos ocultos o "caletas", hacia distintos puntos del país, principalmente Limón.
Para enviar la droga a Europa, con destinos documentados en Francia, España y Países Bajos, utilizaban el método de "contaminación de contenedores".
Los estupefacientes eran ocultados en maletines dentro de cargamentos de productos lícitos, como puré de banano o pulpa de piña, mientras los barcos permanecían atracados en el muelle de la Terminal de Contenedores de Moín (TCM).
Además, en apariencia crearon una estructura de empresas fachada y sociedades anónimas para blanquear las ganancias ilícitas.
A través de estas sociedades, de integrantes de la organización o de testaferros —utilizando en ocasiones identidades robadas o extraviadas— adquirían, vendían, traspasaban o donaban bienes muebles e inmuebles de alto valor, entre ellos vehículos de lujo, fincas, condominios y negocios, como un motel en Alajuela.
La acusación también señala que reclutaron a agentes del OIJ para obtener información sensible sobre investigaciones y movimientos de vehículos policiales, con el fin de garantizar su impunidad.
Asimismo, contaban con abogados y notarios para confeccionar escrituras falsas e inscribir bienes a nombre de testaferros. James Wilson es señalado como el jefe y principal líder de la organización criminal, la cual operaba bajo una estructura piramidal.
Según la investigación, poseía los contactos clave fuera de Costa Rica para la adquisición y comercialización de los cargamentos de droga. Además, era el encargado de girar instrucciones y delegar las tareas operativas y logísticas al resto de los integrantes de la organización.
Estas directrices abarcaban tanto las operaciones de narcotráfico nacional e internacional como la administración y el destino de las ganancias obtenidas. Para evitar exponerse directamente y preservar su seguridad, transmitía sus órdenes principalmente por medio de su hombre de confianza y subjefe de la organización, Fernando Antonio Cartín Ceba.
La investigación también reveló que el exdiputado Óscar Cascante, del PUSC, realizó al menos 13 gestiones indebidas e irregulares ante instituciones públicas para favorecer proyectos hoteleros y habitacionales vinculados con la organización. El caso se destapó en mayo de 2021, tras una serie de allanamientos ejecutados por el OIJ.

