¿Su mascarilla quirúrgica es de buena calidad? Estudiante de la UCR hizo evaluación
(CRHoy.com) Con la llegada de la pandemia, las mascarillas quirúrgicas se convirtieron en un elemento más de la prenda de vestir de los costarricenses y fueron incentivadas ampliamente por las autoridades y los expertos, para combatir de la propagación del COVID-19.
Sin embargo, la calidad de este elemento, que permita su total efectividad en la lucha contra el virus, se convirtió en una interrogante para muchos.
Responder esa pregunta fue el reto que tomó Uvaldo Porras Thames, un estudiante de licenciatura de la Escuela de Ingeniería Mecánica (EIM), de la Universidad de Costa Rica (UCR).
El joven decidió poner en práctica su talento para generar una herramienta capaz de analizar la calidad de las mascarillas quirúrgicas de uso comercial en nuestro país.
Porras trabajó en conjunto con el Laboratorio de Análisis y Asesoría Farmacéutica (Layafa), de la Facultad de Farmacia, que realiza una labor de análisis de control de la calidad de los medicamentos que se comercializan con registro sanitario y de otros productos como el equipo y el material biomédico.
Sin embargo, el elevado costo económico del equipo necesario para la verificación de los cubrebocas, hizo que decidieran echar mano de los conocimientos dentro de la casa de académica.
Porras decidió que podía trabajar en el desarrollo de las piezas y transformar tal iniciativa en su proyecto de tesis de graduación.
Su objetivo era diseñar y construir varias partes faltantes (pues otras las tenía el Layafa), para que el instrumento con el cual se analizan las mascarillas logre el cometido de aplicar la prueba de Eficacia de Filtración Bacteriana (BFE). Este ensayo mide la cantidad de partículas que atraviesan la mascarilla e indica el porcentaje de eficacia de filtración.
Al estudiante se le proporcionaron las especificaciones en relación con el tipo de material y dimensiones del equipo. De igual forma, él visitó en varias ocasiones el Layafa y el Inifar para conocer de primera mano lo que se requería.
Después de realizar algunas mediciones, regresó con la idea de generar el diseño de un dispositivo que conectara un muestreador de aire de uso común con un nebulizador.
Uno de los principales requisitos citados por los expertos en farmacia era que los equipos conectados siguieran funcionando para lo que fueron hechos originalmente, pero que al mismo tiempo funcionaran de manera adecuada para realizar las pruebas a las mascarillas.
El Taller de Ingeniería Mecánica diseñó y construyó el aparato, que finalmente fue ensamblado en el Layafa.
"Se hicieron las pruebas preliminares para la validación. Vimos que el aparato funcionó de forma adecuada y que los resultados obtenidos eran realmente representativos de la calidad del producto", indicó Jeimy Blanco Barrantes, coordinadora del Layafa.
El universitario explicó que hizo "una serie de acoples, los cuales van enroscados y son desarmables para que puedan ser desinfectados, guardados y reutilizables. Todo el diseño tenía que cumplir con la norma UNE-EN 14 683 para mascarillas quirúrgicas".
"Realicé el diseño primero con bocetos y, posteriormente, los reproduje en SolidWorks, un programa de diseño y modelado 3D. Seguidamente, procedimos a generar los planos", comentó.
El equipo consta de tres partes importantes: el nebulizador (que hace flotar las partículas bacterianas), una cámara por donde viajan esas partículas y una bomba de vacío acoplada a un receptor de las partículas bacterianas, donde se les captura.
Gabriel Monge Gapper, profesor e investigador de la EIM y quien formó parte del equipo de profesionales que guio la labor de Uvaldo, afirmó que este trabajo se puede calificar como una prueba normalizada; es decir, que los equipos que se usaron, los materiales, cómo se fabricaron las piezas y toda la información relacionada quedaron registrados y disponibles para consultas.
"Se trata de un diseño industrial, no es algo que se pueda patentar porque no hay novedad per se en comparación con otros equipos similares, en términos conceptuales. Es más confiable y menos costoso que algunos productos comerciales que cumplen la misma función", afirmó Monge.
Con este dispositivo se analizaron tres marcas de mascarillas quirúrgicas que se comercializan en el país bajo registro sanitario. Según los especialistas, estos elementos cumplieron con la especificación exigida.

