Sobrevivir al infarto no es todo: su corazón queda lesionado
Asociación Costarricense de Cardiología: 80% de infartos se podrían prevenir con estilos de vida saludables
El corazón que sufre un infarto no vuelve a ser el mismo. Esto lo reafirma un estudio realizado recientemente por científicos del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares del Hospital Universitario de Salamanca, en España.
Este estudio se trae abajo una creencia según la cual, tras un infarto existía una reparación progresiva del miocardio, se pensaba que inmediatamente después de un infarto, se producía una reacción inflamatoria (con incremento del contenido de agua y células) en el tejido infartado y que ésta permanecía estable por lo menos durante una semana y luego desaparecía poco a poco.
La investigación utilizó técnicas de resonancia magnética para determinar los cambios que suceden en el músculo cardíaco inmediatamente después de un infarto.
Gabriela Castillo, presidenta de la Asociación Costarricense de Cardiología, explicó que desde hace algunos años esta teoría ha tomado fuerza. Recalcó que se debe tener claro que los pacientes que sufren un episodio de este tipo, son personas que quedan con algún tipo de discapacidad a nivel de su sistema cardíaco.
"Desde hace 5 o 10 años, se tiene la primicia de que el tiempo es músculo, eso quiere decir que una vez que en un servicio de Emergencias se diagnostica un infarto, el tiempo corre para poder salvar el musculo cardíaco. Es decir, que corre en función de decir qué tratamiento va a restablecer la circulación de ese tejido que se está dañando", comentó Castillo.
Discapacidad del corazón
De acuerdo con la cardióloga, una vez que una persona sufre un infarto, su corazón no va a quedar igual que antes, "el infarto ha estado reestructurando nuestro concepto de discapacidad, porque es un órgano motor de toda la circulación, entonces tenemos desde infartos muy pequeños que están relacionados con la obstrucción de arterias, hasta infartos extensos y aparatosos que pueden dejar a una persona con una discapacidad a nivel de funcionamiento del organismo, sin embargo, a nivel externo no se va a ver ninguna lesión", dijo Castillo.
Esas "lesiones" se hacen evidentes cuando el paciente es expuesto a una prueba de esfuerzo o actividades diarias como una caminata, por ejemplo. "Eso es lo que nosotros llamamos como paciente con deficiencia cardíaca, que queda con una fisura que tiene una cicatriz que metabólicamente y a niovel sistémico va a empezar a generar manifestaciones: el paciente está siempre cansado, no tiene energía ni para alimentarse", comentó Castillo.
La especialista comentó que además de mejorar las medidas de rehabilitación para los pacientes que han tenido un infarto, es necesario mejorar estilos de vida, que se convierten en factores de riesgo modificables para prevenir un episodio de este tipo.
"Concientizar a la población sobre los factores de riesgo. En este momento el 80% de los infartos serían prevenibles si tuviéramos hábitos saludables, y hábitos involucra una dieta adecuada, hacer ejercicio, suspender el cigarrillo, consumo de licor con moderación, manejo del estrés y mantener controladas enfermedades como la diabetes y la hipertensión", señaló Castillo.
