Shock extendió sus operaciones por 7 países, según acusación de EE. UU.

 

La acusación formal de Estados Unidos contra el costarricense Luis Manuel Picado, alias "Shock", revela que su negocio internacional de drogas comenzó al menos hace 13 años y que sus tentáculos se extendieron por siete países de Centroamérica, Suramérica y Norteamérica.

Picado Grijalba ha sido catalogado como uno de los narcotraficantes más prolíficos de la región, mientras que su organización fue identificada como el primer cártel de la droga desmantelado en suelo nacional.

Una copia certificada de su indictment sellado, a la que CR Hoy tuvo acceso, cita nexos en Colombia, Ecuador, Panamá, Guatemala, Honduras, México y Costa Rica, países donde tenía socios con quienes conspiró y acordó "de manera deliberada e intencional" fabricar y distribuir grandes cantidades de cocaína o sustancias mezcladas con esa droga.

Todo esto con la intención de introducirla ilegalmente en EE. UU. Documentación adicional de la DEA en poder de este medio añade que Shock es conocido por traficar mediante embarcaciones rápidas tipo go-fast, con una ruta específica para transportar la droga: de Colombia a Costa Rica, con una escala en Honduras antes de su envío a Estados Unidos.

Los investigadores de la DEA también identificaron una violenta red criminal asociada a Picado, relacionada con numerosas torturas y muertes. Esto lo puso en la mira de la agencia antidrogas, que tramita su caso en la División Sherman del Tribunal de Distrito Este de Texas.

Los documentos de la DEA también consignan que el 29 de diciembre de 2024, en coordinación con las autoridades policiales del Reino Unido, la agencia arrestó a Picado en el hotel Sangro, en Londres, para someterlo a un proceso de extradición a Texas.

También se menciona la captura de su hermano, Jordie Picado, alias "Noni", en agosto de 2025, en coordinación con el OIJ en Tres Ríos, con el objetivo de extraditarlo igualmente.

Penas y decomisos

La acusación formal todavía no es pública, sino que permanece como un documento protegido, clasificado bajo reserva y confidencialidad por parte de la corte a cargo del caso. En la documentación constan dos delitos que se le atribuyen a Shock:

  1. Conspiración para fabricar y distribuir cocaína, con la intención, el conocimiento y motivos fundados para creer que dicha droga sería importada ilegalmente a Estados Unidos (infracción: 21 U.S.C. § 963).
  2. Fabricación y distribución de cinco kilogramos o más de cocaína, con la intención, el conocimiento y motivos razonables para creer que dicha droga sería importada ilegalmente a Estados Unidos (infracción: 21 U.S.C. § 959).

Esta normativa estadounidense persigue tanto la comercialización de sustancias controladas como la cocaína, además de la tentativa o la asociación ilícita para cometer delitos de tráfico internacional de drogas.

La mención de "cinco kilogramos o más" obedece a que la legislación federal estadounidense utiliza umbrales de peso específicos para determinar la gravedad de la pena. Esa cantidad activa una pena mínima de prisión y, de entrada, clasifica el caso como narcotráfico a gran escala.

De hecho, los documentos advierten que el costarricense se expone a una pena no menor de 10 años ni mayor que la cadena perpetua, así como a un período de libertad supervisada de al menos cinco años. Además, podría recibir una multa de $10 millones.

El expediente incluye un aviso de que el Departamento de Justicia tiene la intención de solicitar el decomiso de los bienes que provengan directa o indirectamente de su negocio ilegal, así como de aquellos utilizados para cometer o facilitar el trasiego de drogas.