Segundo juicio por asesinato del líder indígena Yehry Rivera llega a su fin: este jueves se leerá fallo
Fiscalía y abogado pidieron pena máxima contra sujeto que confesó el crimen en evento público
El segundo juicio por el homicidio del indígena teribe Yehry Rivera Rivera, quien fue asesinado de 5 balazos en la espalda en la región de Térraba, llegaría a su final este jueves con la lectura de la sentencia o resolución.
La Fiscalía Adjunta de Asuntos Indígenas (FAI) solicitó una pena superior a los 35 años de prisión en contra de un hombre de apellidos Varela Rojas, quien había confesado cometer el crimen.
El Ministerio Público hizo la petición el pasado jueves durante una llevada a cabo en el Tribunal Penal de Pérez Zeledón, al finalizar sus conclusiones. Adicionalmente, la querella también solicitó la pena máxima por homicidio, desde el pasado martes 10 de setiembre.
A la pena que pidió la Fiscalía por la muerte de Rivera, se suman 50 días de cárcel solicitados por las amenazas agravadas elevadas contra Melissa Garbanzo.
José Luis Campos, abogado de la familia Rivera, confirmó que para este 19 de setiembre está la lectura del "por tanto", es decir, el fallo después de las conclusiones del juicio.
Los familiares no solicitaron indemnización por el crimen. El juicio de reenvío se ha extendido más de lo pensado, pero esperan que nuevamente la prueba sea suficiente para lograr una nueva condenatoria.
Ha sido un proceso muy extenso, con una gran cantidad de testigos que ha propiciado que el Tribunal de Pérez Zeledón habilite nuevas fechas que no estaban previstas.
Estaba inicialmente presupuestado este juicio para terminar en una semana. Ya llevamos tres y tendremos que seguir esta semana y posiblemente la otra a fin de encontrar el dictado de la sentencia en este caso.
La FAI también solicitó al Tribunal que ordene la prisión preventiva por seis meses en contra de Varela, mientras una eventual sentencia condenatoria adquiere firmeza.
Confesión y juicio previo
En el proceso anterior, a Varela Rojas lo condenaron por los delitos de homicidio calificado, amenazas agravadas y portación ilegal de arma permitida. Le impusieron 22 años y 15 días de prisión, pese a que el Ministerio Público pidió que lo condenaran a 39 años y 30 días.
Según la investigación, se estima que entre las 8:00 p.m. y 9:00 p.m. del día del crimen, un grupo de aproximadamente 40 personas, aún no identificadas, empezaron a circular en carros y motocicletas por donde se encontraba Yehry Rivera y le lanzaron una piedra, pero no lograron impactarlo.
Por esa razón, la víctima se acercó a los presuntos agresores y una de las personas desconocidas intentó agredirlo con un machete, no obstante, este logró quitarle el arma.
Valiéndose de la poca iluminación en el lugar, tres de los atacantes lo sujetaron, momento que habría aprovechado Varela para dispararle por la espalda en dos ocasiones.
Al verlo en el suelo, una mujer se acercó para tratar de ayudarle; sin embargo, el sujeto armado la amenazó de muerte para que no lo auxiliara.
Durante el transcurso del debate, la parte querellante solicitó la incorporación de un polémico video en el que Varela confesaba ser el autor del crimen durante la reunión de la Mesa Técnica Interinstitucional con la Asociación Multiétnica y Pluricultural, el 18 de agosto del 2022.
El video publicado por la Radio Cultural de Buenos Aires muestra como Varela Rojas toma el micrófono en medio de la multitud, pide la palabra y asevera que él llevó a cabo el homicidio.
Precisamente ese encuentro para tratar los "múltiples actos de agresión, discursos de odio, racismo y discriminación contra los pueblos originarios", organización Coordinadora de Lucha Sur-Sur (CLSS). En el lugar se encontraba Sergio Sevilla, otrora viceministro de Paz.
Tras su reveladora declaración, el hombre fue vitoreado por los presentes, al tiempo que explicaba que el líder indígena supuestamente planeaba incendiar su casa con bombas molotov junto a otros 13 hombres.
El conflicto en el que Rivera Rivera fue asesinado al parecer responde a una disputa de territorios y la quema de una finca, lo que llevó a un grupo de personas no indígenas a patrullar los alrededores de la zona, reportó en ese momento el director de la Fuerza Pública en la región Brunca Sur, Edwin Miranda Hernández.
Pero la querella sostiene que el crimen respondió a una "agresión unilateral y desproporcionada" y no a una lucha entre indígenas, detalló en su oportunidad el abogado John Brenes Rodríguez.
