Sector agropecuario advierte afectaciones por Acuerdo Transpacífico

La adhesión de Costa Rica al Acuerdo Transpacífico generaría afectaciones al sector agropecuario, en lugar de beneficiarlo. Así lo advirtió Abel Chaves, vicepresidente de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA) y presidente de la Cámara Nacional de Productores y Exportadores de Piña (Canapep).
De acuerdo con Chaves, la adhesión, que podría quedar en firme en noviembre, podría aumentar la competencia de productos extranjeros en el mercado nacional, sin que el país tenga las condiciones necesarias para incrementar sus exportaciones hacia los nuevos mercados.
Chaves sostiene que productores de otros países tendrían un mayor acceso al mercado costarricense, mientras que Costa Rica tendría dificultades para aumentar sus exportaciones.
Puso como ejemplo la piña. Según explicó, Costa Rica ya tiene comprometida buena parte de su producción con los mercados actuales, por lo que abrir nuevos destinos no significa necesariamente que el país tenga capacidad para vender más.
Señaló limitaciones de infraestructura y logística que dificultan la llegada de productos costarricenses a mercados lejanos. Como ejemplo mencionó los tiempos de transporte marítimo y las dificultades que enfrentó la exportación de piña a China.
El productor también cuestionó la competencia con países que, según dijo, cuentan con mayores apoyos estatales para su sector agropecuario. En su criterio, esto podría colocar a los productores costarricenses en una posición desfavorable dentro del propio mercado nacional.
Uno de los sectores que considera más expuestos es el lechero, debido a que está compuesto por una gran cantidad de pequeños productores.
El planteamiento del sector es que, si los países miembros tienen una mayor capacidad para colocar productos en Costa Rica que la que tiene el país para aumentar sus exportaciones hacia esos mercados, la apertura podría traducirse en una mayor presión sobre los productores nacionales.
Adhesión y falta de información
De acuerdo con Chaves, otro de los problemas es que Costa Rica no participó en la negociación original del acuerdo y, al incorporarse posteriormente, debe aceptar las reglas generales del bloque y negociar las condiciones específicas de su adhesión.
A los productores también les preocupa la falta de información completa y disponible sobre el acuerdo. Aunque la diputada liberacionista Diana Murillo solicitó esos documentos al Ministerio de Comercio Exterior (Comex), estos no fueron entregados porque, según le informaron, se encontraban en proceso de redacción con las condiciones ya negociadas.
Según Chaves, los productores fueron convocados durante el proceso principalmente para recibir información, pero no participaron en las negociaciones y cuando manifestaron su deseo de que se les excluyera del acuerdo, se les indicó que no era posible establecer exclusiones.
Planteó que, antes de asumir nuevos compromisos comerciales, el país debería fortalecer la competitividad del sector agropecuario y aprovechar mejor los 18 tratados de libre comercio que Costa Rica ya tiene vigentes.
La presidenta Laura Fernández prevé firmar el acuerdo en noviembre, y luego pasaría a conocerse por la Asamblea Legislativa, según explicó Murillo.
¿Qué es el Acuerdo Transpacífico?
Este acuerdo reúne a 12 economías, Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Reino Unido, Singapur y Vietnam.
El bloque representa aproximadamente el 15 % del PIB mundial y el 18 % del comercio global de bienes, además de un mercado de cerca de 600 millones de consumidores.
Costa Rica presentó su solicitud de ingreso en agosto de 2022 y fue invitada formalmente a iniciar el proceso de adhesión en noviembre de 2024. Desde entonces, el país negoció condiciones de acceso a mercados y fue sometido a una evaluación de su marco normativo frente a las disposiciones del acuerdo.
La adhesión al acuerdo contempla la eliminación o reducción gradual de aranceles para determinados productos provenientes de los países miembros, así como cuotas de importación y tratamientos específicos para algunas mercancías. Esto podría facilitar el ingreso de productos extranjeros al mercado costarricense a medida que avance el proceso de desgravación.