Red criminal dominaba contrabando de cigarros en Siquirres con apoyo de pulpería en San José

2 de Ago. 2026 | 1:10 pm

Caso Dalila contrabando de cigarrosEl Caso Dalila también reveló vínculos de la red criminal con el contrabando de cigarros.

La organización criminal investigada en el caso Dalila, asentada en Siquirres y cantones cercanos, mantenía un enlace directo con un comercio ubicado en calle 8, en el centro de San José, para abastecerse de cigarrillos y licor de contrabando que luego distribuía en Siquirres y en varios centros penitenciarios del país.

Así lo señala la solicitud de allanamiento y declaratoria de crimen organizado de la Fiscalía y el OIJ de Siquirres, a la que tuvo acceso CR Hoy. El documento identifica al Minisúper La Melissa, ubicado en calle 8, avenida 5, en el sector conocido como "Tierra Dominicana", como uno de los principales puntos de abastecimiento de la organización criminal.

La investigación dio origen a la operación Dalila, ejecutada el pasado 21 de junio, cuando agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía realizaron allanamientos en varios cantones de Limón, principalmente en Siquirres.

El hallazgo cobra relevancia porque CR Hoy ha documentado ese sector de la capital como uno de los principales focos del contrabando de cigarrillos en Costa Rica. En una serie de reportajes publicados este año de la tierra del contrabando, este medio identificó al menos 10 comercios que comercializan productos introducidos ilegalmente al país y confirmó que calle 8, en las inmediaciones del Mercado Borbón, figura entre las zonas que las autoridades asocian con el contrabando de cigarrillos.

Contrabando en sitio conocido

Según la Fiscalía, integrantes de la organización viajaban desde Limón hasta San José para comprar ruedas de cigarrillos de las marcas Laguna, Platinum, Ritmo, Gold City y Manchester, además de licor de contrabando.

El expediente indica que el grupo realizaba las compras en el Minisúper La Melissa, donde un proveedor no identificado les suministraba la mercancía.

Después trasladaban los productos a Siquirres para venderlos y, en algunos casos, abastecer a privados de libertad en distintos centros penitenciarios.

La referencia al establecimiento coincide con las investigaciones de CR Hoy, que revelaron cómo varios comercios de calle 8 funcionan como centros de distribución de cigarrillos de contrabando y abastecen a revendedores de distintas zonas del país.

Buscaban ampliar el negocio desde Panamá

Las intervenciones telefónicas incorporadas al expediente también muestran que la organización pretendía fortalecer esa línea de negocio.

Según la investigación, una mujer identificada como Karina propuso a Walkiria Eugenia Monge Williams viajar a Panamá para invertir directamente en la compra de cigarrillos y licor de contrabando, con el propósito de revenderlos en Costa Rica y aumentar las ganancias del grupo.

La Fiscalía sostiene que Walkiria Monge utilizaba su vivienda, en La Francia de Siquirres, como punto de venta de mercancía de contrabando.

Las escuchas telefónicas indican que comercializaba un promedio de 14 ruedas de cigarrillos por semana, equivalentes a 140 cajetillas, sin documentación aduanera ni comprobantes del pago de impuestos.

Los interceptaron en la Ruta 32

La investigación también documenta un seguimiento efectuado por agentes del OIJ a Walkiria Monge, Édgar Jimmy Sojo Mendoza, alias "Ñaño", y Lameck Aryock Lozano Monge después de que salieran del Minisúper La Melissa con varias bolsas negras.

De acuerdo con el expediente, minutos después oficiales del Grupo de Apoyo Operacional (GAO) los interceptaron en un retén instalado sobre la Ruta 32, cerca del puente sobre el río Sucio.

Durante la inspección, los agentes decomisaron tres ruedas de cigarrillos marca Laguna, cinco ruedas de la marca Platinum y 24 botellas plásticas de guaro Super Añejo. Según la Fiscalía, la mercancía carecía de registro sanitario y de documentos que acreditaran el pago de impuestos.

Las compras controladas realizadas durante la investigación también confirmaron que las cajetillas se vendían por debajo de la carga tributaria mínima establecida por ley y sin los hologramas fiscales obligatorios.

El expediente sostiene que el negocio no terminaba en Siquirres, parte de la mercancía abastecía a privados de libertad. La Fiscalía atribuye a Arturo Salazar Vargas la compra de ruedas de cigarrillos por instrucciones de Danhiel Fabián Zárate Monge, uno de los presuntos líderes que dirigía operaciones desde prisión.

Además, la investigación señala que Édgar Jimmy Sojo Mendoza negociaba directamente la venta de cajas de cigarrillos de contrabando como parte de la logística de distribución.

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