Racsa oculta beneficiarios de 17.000 licencias para aprender inglés, pagó ₡594 millones

Por Carlos Castro y Álvaro Sánchez
7 de May. 2026 | 3:23 am
Racsa-MTNET

Racsa-MTNET

Racsa desembolsó ₡594 millones a la firma mexicana MTNET para adquirir 17.480 licencias para aprender a hablar inglés; no obstante, la entidad estatal rechazó detallar el uso de estas o quiénes resultarán beneficiados con la inversión.

Según los registros del Sistema Integrado de Compras Públicas (Sicop), el contrato rige por un año y admite prórrogas hasta por tres periodos adicionales. Esta cláusula elevaría el gasto total a casi ₡2.500 millones por un paquete de 70 mil licencias cuyo paradero y utilidad social permanecen bajo estricto hermetismo por parte de Radiográfica Costarricense.

Ante las consultas de CR Hoy sobre el destino de los cursos en línea, Racsa evitó aclarar quiénes recibirán la capacitación.

En su respuesta oficial, la subsidiaria del ICE alegó que el procedimiento integra sus planes de innovación para robustecer el portafolio empresarial.

Sin embargo, la gerencia se negó a revelar pormenores tras escudarse en que la información es parte de su "estrategia comercial".

Al competir en el mercado abierto de telecomunicaciones, la entidad aseguró que no suministrará datos generales ni específicos sobre su modelo de negocio. Aunque Racsa afirmó que sus acciones buscan generar valor y competitividad para sus clientes, justificó dicha premisa para evadir la rendición de cuentas sobre el uso de los fondos.

La institución tramitó la contratación mediante un mecanismo de excepción a mediados de 2025. Finalmente, adjudicó el proceso a inicios de 2026 a favor de Mexicana de Telecomunicaciones del Norte (MTNET), empresa con sede en Ciudad Juárez, México.

MTNET se define como una compañía mexicana de integración de tecnología e infraestructura de tecnología de información (TI). En su sitio indican que ofrecen soluciones de alto rendimiento, consultoría y soporte, con más de 30 años de experiencia.

En una revisión sobre contratos en México, se pudo corroborar que la compañía tiene acuerdos comerciales con municipios y otras instituciones estatales en temas de tecnología principalmente.

Plataforma con acceso 24/7

El pliego de condiciones establece que el objetivo es implementar una herramienta tecnológica para la enseñanza de idiomas con capacidad inicial para 17.480 usuarios. El sistema debe operar las 24 horas, cumplir estándares internacionales, permitir el rastreo del avance académico y garantizar acceso a personas con discapacidad.

Asimismo, la solución requiere integración vía API con los sistemas internos de Racsa para automatizar la matrícula.

CR Hoy intentó localizar a la empresa proveedora para verificar la colocación de las licencias; no obstante, MTNET carece de domicilio físico en Costa Rica y sus representantes legales tampoco residen en el país.

También se enviaron correos electrónicos a personeros de la firma en México, incluyendo a Priscila Almeida, representante legal en el contrato de Sicop. Pese a que Almeida solicitó remitir las consultas por WhatsApp, al cierre de esta nota no han emitido respuesta alguna.

Análisis técnico y adjudicación

La propuesta de MTNET Services S.A. de C.V. se ajustó a los pliegos y presentó el costo más bajo: $60 por licencia anual.

Otras compañías ofertaron $64 y hasta $470 por unidad, superando el precio de referencia de $67 fijado en el estudio de mercado.

Tras obtener la calificación máxima de 100 puntos, la Dirección de Operaciones de Racsa recomendó la adjudicación definitiva a la firma mexicana.

El informe técnico de julio de 2025 evaluó diversas ofertas y detectó que algunos competidores como Open English incumplían requisitos de accesibilidad para personas con discapacidad visual o auditiva.

Hace tres semanas se anunció que Open English será la encargada de dar cursos de inglés en línea tras firmar un contrato con el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) llamado "Hello Brete".

Racsa – Hello Brete

Con este el Gobierno busca ofrecer 500.000 cupos gratuitos de inglés. No obstante, en este caso no existen estudios técnicos que garanticen la efectividad pedagógica o la permanencia estudiantil.

El rol de Racsa como intermediario en contrataciones públicas es una constante en la actual administración, modelo que ha provocado investigaciones en la Fiscalía. Casos como el de las tobilleras electrónicas exponen una estructura donde la entidad asume el contrato estatal, pero delega la ejecución técnica en terceros.

Si bien este esquema agiliza procesos administrativos, la falta de transparencia en los beneficios finales y los costos reales genera dudas razonables sobre la eficiencia y la competencia en las compras del Estado.

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