¿Qué pasará con la recompensa de la DEA por captura de Diablo? OIJ responde

La captura de Alejandro Arias Monge, alias Diablo, abre una interrogante sobre el destino de la recompensa de hasta $500.000 que ofrecía la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) por información que permitiera localizarlo.
Sin embargo, el director del OIJ, Michael Soto, aseguró que no existe ninguna persona particular que pueda reclamar ese dinero.
Soto explicó que la detención del considerado criminal más buscado de Costa Rica fue resultado de una investigación desarrollada por el propio OIJ, sin la participación de informantes externos a quienes se les deba reconocer la recompensa.
"En realidad es un trabajo propio, autóctono del OIJ, de nuestra Oficina de Crimen Organizado, con recolección de información, un trabajo bastante técnico científico muy bien hecho", afirmó.
El jerarca indicó que le consultaron si el OIJ podría solicitar que esos recursos fueran destinados a la institución para la compra de equipo.
Ante esa posibilidad, Soto destacó que las agencias estadounidenses ya mantienen una colaboración constante con la policía judicial costarricense.
"Yo les voy a decir que de todos modos el gobierno de los Estados Unidos, la DEA, el FBI y otras áreas nos ayudan constantemente con equipo más allá de ese monto. Nos envían muchachos a capacitaciones. Nos dan equipo, nos dan tantas cosas que $500 mil es poco comparado con todo lo que ya nos dan", comentó.
No obstante, Soto no descartó plantear el tema a las autoridades estadounidenses.
"Pero bueno, no descarto la idea de hacer el comentario a la DEA, más que estamos tan necesitados (por el recorte del Ministerio de Hacienda). Pero bueno, en tesis de principio no hay nadie a quien dárselo, es un trabajo de OIJ, evidentemente de funcionarios públicos, este no corresponde, pero vamos a ver qué pasa", agregó.
La recompensa por Arias Monge fue anunciada en abril de 2025 por la DEA, mediante el Programa de Recompensas contra el Crimen Organizado Transnacional del Departamento de Estado de Estados Unidos.
La DEA ofrecía hasta $500.000 a cambio de información que permitiera ubicar a alias Diablo, quien durante años figuró como uno de los principales objetivos de las autoridades costarricenses.